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Le considero el primer cerebro de Europa por lo inlcnso y vario de sus facultades. Ya he dicho esto en otra publicación. Y ahora añado, que los que le escatiman su gloria se parecen á los privados de luz. Tampoco los ciegos gozan de los resplandores solares; y no por oso compadecemos al pobrecito sol; compadecemos á los pobrecitos ciegos. EUGENIO SELLES Es para mi D. José Echegaray un grande hombre, ó sea del escaso número de los que no pertenecen al país donde nacieron, sino al género humano; que iluminan con sus luces, que instruyen con sus máximas, y de quien se podría decir, por sus nobilísimas dotes, parodiando á los indios: es tan bueno y tan sabio, que imita á la madera del sándalo, embalsamando y afinando el hacha que intenta herirla JULIÁN CALLEJA Como opinar, nada opino, si equivale la opinión á poner á discusión su talento peregrino. Callo, saludo, y me inclino por respeto y por deber; que haciéndome estremecer ó haciéndome delirar, ello es que me hace pensar y le aplaudo, aun sin querer. MANUEL DEL PALACIO La personalidad de D. José Echegaray, por la multiplicidad de sus talentos en todos los ramos del saber, es realmente extraordinaria. Aparte de su hermosa obra literaria, quien ha sabido hacer de los áridos campos de la ciencia los más floridos verjeles, poniendo al alcance del vulgo, de modo sencillo y ameno, los más intrincados problemas oientifieos, no necesita de otra cosa para merecer corona inmarcesible de loores y la gratitud, no sólo de su palria, sino de la humanidad. ENRIQUE MAMA REPULLÉS Y VARGAS Yo me limito á opinar que Echegaray, á fuer de gran maestro en ciencias exactas, ha resuelto el problema de la cuadratura del círculo. ¿Por qué? Porque ha conseguido que hoy se cuadren respetuosamente ante su personalidad todos los circuios científicos, literarios, artísticos, políticos y económicos de Madrid. MARIANO DE CAVIA Hace años, cuando el inolvidable maestro D. Laureano Calderón explicaba á unos cuantos amigos cursos de vulgarización científica, nos decía con gráfica frase que el microbio era algo infinitamente pequeño que producía en ocasiones lo infinitamente grande: la Muerte. Yo digo que Echegaray es algo infinitamente grande que produce en ocasion es lo infinitamente pequeño: la Envidia. LEOPOLDO ROMEO Difícil es dar opinión sobre Echegaray en ocho ó diez renglones, pero ahí van. No es tan grande por lo que brilla como orador, prosista, poeta, dramaturgo, físico, químico, matemático ó economista, como por brillar en tanta cosa á la vez; de suerte que en cuanto toca sobresale. Yo no he conocido talento más vigoroso ni más equilibrado; pero como no puedo dejar de juzgarlo con mi temperamento y mis aficiones, doy más valor que á cualquiera de sus obras á la que deja como vulgarizador de la ciencia y como profesor perfecto, indiscutible c inimitable. Lo admiro como literato, como artista y como sabio; pero sobre todo... ¡como maestro! AMOS SALVADOR Si no fuera uno de los cerebros mejor organizados de España, bastarían su bondad y su resignación ingénitas para hacerle digno del homenaje nacional. Nadie con más paciencia que él para soportar lateros. Ha habido mes en que, sin exhalar una queja, sufrió la lectura de diez dramas de tesis, y alguno do elios en verso. LUIS TABOADA Echegaray es, ante todo y sobre todo, un insigne hombre de ciencia, y la verdadera ciencia es liermana predilecta del Arte. Sus procedimientos de análisis minucioso llevados al teatro recuerdan los experimentos de vivisección de los fisiólogos. ¡Lo que hemos gozado los antiguos estudiantes de ¡Medicina de 1873 leyendo las Teorías modernas de la Físico! ¡Lo que sufríamos desde el anfiteatro de! Español durante los inolvidables estrenos, presenciando los tremendos conflictos psicológicos planteados en sus dramas! Honrar á Echegaray es obra patriótica y de estricta justicia. EL DOCTOR FAUSTO ¡Me pone usté en un aprieto! ¿Qué opino de Echegaray? ¡Vaya un lio en que me meto! Pues... que es don José un sujeto que otro para mí no hay. Talento que, aun discutido, ha llegado hasta la meta. ¡Todo, Kehegaray lo ha sido! Pero hay que estar convencido: nadie en su patrifi es profeta. JOSÉ RUBIO Creo que nadie como Echegaray ha sacado á la vista pública las pasiones del corazón humano. Ha cabido á España la suerte de poseer este Genio, por lo cual debemos estar muy orgullosos. J. MORENO CARBONERO El homenaje que se va á tributar á D. losé Echegaray será aplaudido por todas las naciones extranjeras, y nadie dudará de su esclarecido talento, fama y gloria de las ciencias y letras españolas. Me congratulo de ver premiado en vida al que me ha hecho sufrir, al que me ha hecho llorar y al que, me ha hecho reír. FEDERICO CHUECA Cerebro privilegiado, siempre activo, siempre vigoroso y siempre joven; espíritu superior que todo lo abarca y. todo lo domina; trabajador infatigable de resistencia y energía asombrosas; soldado del Arte constantemente combatido y triunfa lor siempre... Casi todos los españoles amamos a l a patria; don José Echegaray, además, la enaltece y la honra. SINESIO DELGADO Celebro muy de veras tener ocasión de rendir nuevamente el homenaje de mi admiración entusiasta al ilustre anciano, al sabio maestro, brillante gloria de nuestra literatura dramática (que por él ha vivido durante un largo periodo) y, á mi entender, uno de los hombres más extraordinarios de Europa. FRANCISCO FLORES GARCÍA El teatro de Echegaray, con sus tradiciones romancescas, con la alteza calderoniana de sus pensamientos, con los vivos rasgos, ora tráficos, ora cómicos con que retrata los conflictos de nuestra sociedad, será consagrado y glorificado con el tiempo, como lo ha sido el de los grandes escritores del siglo de oro, porque en el late con poderoso nervio dramático la vida humana, que con ser el eterno océano en cuyas aguas cristalinas se ve retratado el hombre, sólo al genio es dable desenlrañar su misterio y dar hermosa forma á sus palpitaciones, siempre las mismas, siempre nuevas é interesantes. JOSÉ RAMÓN MÉLIDA Respecto a l a personalidad de D. José Echegaray, no es posible dar OPINIÓN en ocho ó diez líneas, por legibles que sean. Cuanto más le estimemos, menos le podríamos juzgar asi. Como homenaje, bastan unos renglones; como dictamen, sobrarían. Ya estamos en la línea séptima. Tocan á retirada. EMILIA PARDO BAZAN Creo que D. José Echegaray es el hombre de más potencia intelectual existente en España. E. BKNOT Que es una gloria nacional del siglo xix, y un prodigio de vigor intelectijal del siglo xx. ALBINA VALVERDE Llevando al terreno del arte plástico mis impresiones, diré que la representación de forma y materia se encuentra hasta en abundancia en toda la producción del arte español; en cambio, la imaginación, creación y genio, es escasísima. ¿Cómo, pues, no admirar y reverenciar á uno de los pocos españoles de caudal tan portentoso como Echegaray? EMILIO SALA Como no lo sé juzgar, ¡iu gloria me someto, o, cuando le oigo nombrar, míe descubro con respeto, y nare usted de contar! JOSÉ JACKSON VEYAN Admiro á Echegaray en su conjunción milagrosa de hombre de ciencias y hombre de sentimiento, de sabio y de artista. Y oreo que quien como él ha llegado al cerebro y al alma de sus contemporáneos, tiene en eso el mejor de los premios, de las glorias á que puede aspirar un ser humano. A. QUEROL Bien se puede asegurar sin el menor asomo de lisonja, que por su extraordinario talento, por su laboriosidad asombrosa y hasta por su voluntario apartamiento de la política, militante, qiie parece sincerarle de pasados errores, Irijos más bien de su época que de su claro entendimiento, es D. José Echegaray uno de los españoles ilustres que más honran y enaltecen en el mundo el nombre de España. El triunfo obtenido en Suecia por nuestro eminente compatriota, es el triunfo de España. Kl homenaje que por motivo tan feliz se lé tributa, es homenaje que se rinde á la cultura española. J. COMMELERÁX Soy entusiasta admirador del sabio universal D. José Echegaray, al que considero como una gloria nacional, y que debe enorgullecer á cuantos han nacido en nuestra España. J. LÓPEZ DOMÍNGUEZ Honrar aquéllos que luchan y lucharon por el progreso de la humanidad, es justo agasajarles, sea cual fuesen sus ideales o pais. D. José es uno de los pocos españoles que contribuye á que Europa no olvide que existe una parte de ella que llámase España. JOSÉ VILLEGAS Para que el mérito de Echegaray fuera incontestable; para que su fama acabara de cimentarse en los más sólidos é indestructibles cimientos, le faltaba ser discutido, combatido y censurado: tener enemigos. Hoy, al celebrarse la apoteosis de su gloriosa vida de trabajo, ni aun eso le falta. CONDE DE ROMANONES Todos los grandes poetas han tenido por imitadores apologistas y admiradores suyos. Echegaray los tiene, además, entre sus detractores más apasionados, muchos de los cuales, creyendo poner una pica en Flandes y abrir nuevos rumbos al teatro, no hacen m- ás que seguir de un modo inconsciente- -que es lo que tiene gracia- -las huellas del creador insigne de O locura ó santidad. Este hecho patentiza rnojor que ningún otro la poderosa fuerza y la significación de la dramática ochesariana. S. Y J. ALVAREZ QUINTERO Nó creo que tenga personalidad alguna ese sujeto de quien se trata. Sin embargo, su apellido me sue la. Tengo algo así como una vaga idea de que 11: Echegaray á un señor ingenioío que ha hecho sus pi urtos en el teatro. Pero no acabo de caer en quién pui da ser. Cuando lo averigüe, daré mi opinión con mU ho gusto. JUAN PÉREZ ZUNIGA Echegaray es indiscutiblemente una gloria nacional. Las múltiplos manifesta clones de su talento brillan con igual destello, sin que las unas eclipsen á las otras. La posteridad le hará mayor justicia que algunos de sus contemporáneos, y á través de los siglos figurará en la Historia con el relieve de nuestros clásicos, con la personalidad vigorosa y vibrante de nuestros grandes gení cs. Yo le profeso tal admiración, que ni siquiera me acuerdo de que forma parte de la Sociedad de Autores... EL CONDE DE SAN LUIS ¿Mi opinión? La del mundo entero: que es una gloria. MATILDE RODRÍGUEZ No me atrevo á dar mi opinión, por el temor de no acertar con la expresión justa de lo que siento, y que pueda, yo apari menos entusiasta que el que más lo sea. No puede ser: ¡yo más que nadie! FERNANDO DÍAZ DE MENDOZA