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Este retrato es un verdadero y señaladísimo acierto de su autora. En él se advierte, á más de un parecido exacto, un hondo y minucioso estudio del natural; y como el original es una de las figuras femeninas más interesantes que puedan ofrecerse á la consideración de un pintor, así el retrato resulta agradable y digno de estudio. Es la señora de Silvela una dama en cuyo delicado rostro se advierte a l a s claras la bondad de su alma. Verdadero modelo de perfecta casada, tal como la pintó el maestro Fr. Luis de Eeón, permanece lo más del tiempo apartada del trato y vanidad del mundo y entregada al ejercicio de la caridad más bienhectiora y austera. A su generosa y constante asistencia débense las beneficiosas reformas introducidas en el Asilo de maternidad. La señora de Silvela sabe sacrificarse por el prójimo; su devoción es activa, su caridad útil y práctica. Bien merece la gratitud de los pobres y el altísimo aprecio de los pudientes. DE MASEL DOÑA AMALIA LORING DE SILVEL. V RETRATO POR LA SK. TA. SCHIÍVITCH UNA ARTISTA Y UN RETRATO t o f sociedad aristocrática madrileña tiene I v í A l en estos días el sentimiento de despedir á una excelente artista, que era al propio tiempo una de las más bellas, amables, simpáticas é ilustradas de entre las damas del cirerpo diplomático. Nos referimos á la ilustre señorita Vera Schevitch, hija del embajador de Rusia en Madrid, quien, después de algunos años de residencia entre nosotros, vuelve á su patria reclamado por los deberes inherentes á su alta posición política. El Sr. Schevitch había logrado captarse las simpatías de la buena sociedad de Madrid por su amabilidad y buen trato. Nadie ignora que es el ex embajador de Rusia en España hombre de gran cultura, arqueólogo eminente. Su casa era un verdadero museo, en el que los inteligentes tenían que admirar, con las obras clásicas por él adquiridas, las nuevas y delicadas obras del pincel de la encantadora Vera Schevitch, que cada día hace mayores progresos en el arte pictórico y en su más difícil especialidad: en el retrato. El público y la crítica aplaudieron con rara unanimidad el Atítoretrato y el Retrato de D. José Moreno Carlionero presentados por la señorita de Schevitch en la última Exposición nacional de Bellas Artes. En ellos, á la solidez del dibujo se unía una clara visión del colorido y un habilísimo acierto en el manejo de los contrastes y clarobscuros. La última obra de este género concluida por la señorita Vera Schevitch en los postreros días de su estancia en Madrid, ha sido un hermoso retrato, que reproducimos, de la Excma, Sra. D. a Loring, esposa del eminente hombre público D. Francisco Silvela. r. íV. jglíi LA SEÑORITA VERA SCHEVITCH