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EN EL EbTL D 10 A IA HORA DEL TÉ libro sobre el castillo de Mos y de los que puedan seguirle en lo futuro, pues no es la Marquesa de las que se duermen sobre los laureles, y s u despierta inteligencia trabaja ya en algunos estudios que seguramente causarán sorpresa cuando se conozcan, pero sobre los cuales quiere guardar por aliora su autora profundo secreto. A los que leen con interés los ecos de sociedad y sólo se representan á la Marquesa de Ayerbe en el codiciado y admirado grupo de las elegantes ó en la reu 7 zión de bellezas, que para ponderar sus excelencias ó dar envidia á las demás sacan siempre á relucir en primer término nuestros cronistas; ó en el castillo de Mos recibiendo diplomáticos y notabilidades extranjeras; ó en los campos de Córdoba ciñendo el traje de cazadora y derribando perdices y liebres con diestra puntería; ó, finalmente, en el t u e r t o de Los Arcos paseando sus hermosos ojos por el magnífico panorama de la sierra que desde allí se d e s c u b r e causaría asombro contemplarla en el interior de su casa leyendo los grandes autores nacionales y extranjeros, y enterarse de que Schiller y Musset son sus poetas favoritos; de que Taine la entretiene tes y Quevedo; de que recita versos de todos ellos, y de que puede leer y lee con igual facilidad en castellano, francés, inglés, alemán y, portugués, lenguas que domina y que la crean una posición envidiable en los círculos diplomáticos. Desde que abandonó el reino lusitano, dejando en él gratísimo recuerdo, la Marquesa de Ayerbe ha vuelto á ocupar su puesto distinguidísimo en l a sociedad de Madrid, presidiendo el salón de su tío y alegrando con su presencia la tertulia de éste. Porque unido á su liberalismo y á su cariño hacia la tierra gallega va siempre el afecto por los compañeros del ilustre Marqués. Para ellos guarda sus más delicadas atenciones, los refinamientos de su a m i s t a d y, acordándose de los desaparecidos, repite. á veces tristemente: Mis amigos... mis amigos... ¡si ya no me queda casi ninguno de los antiguos van muriendo! Y estas palabras adquieren un encanto singular y atractivo pronunciadas por una m u j e r hermosa, rodeada de todos los halagos de la fortuna y en la primavera de la vida. SALIENDO PARA EL T E A T R O ALFONSO F O T S MUÑOZ D E E A E N A más que una novela; de que gusta asiduamente de Cervan- DANVIL, A