Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
it lllclualid? idSmEÜÍE l i 1 A actitud de la prensa extranjera, y en particular de los políticü. s ingleses respecto á la conducta del almirante Rogestvensky, cuyo retrato auténtico hecho en V igo y autorizado con su firma publicamos, ha cambiado mucho desde la semana pasada. Ya no se califica de asesinos á los barcos de la escuadra del Báltico ni se moteja como pirata á su almirante. Este bravo marino y sus oficiales han sido ascendidos y felicitados por el Zar, sin que se promueva ningún escándalo en Europa. Algo tendría la escuadi- a cuando la bendicen los mismos que antes la maldecían. Ahora, mientras Rogestvensky procura ganar tiempo, los japoneses se esfuerzan por apoderarse cuanto antes de Puerto Arturo, cuya defensa será uno de los mas gloriosos hechos que la Historia militar recuerde. Difícil será que la escuadra del Báltico llegue á tiempo de auxiliar á Puerto Arturo. I a situación cada vez es más comprometida y el interés dramático de la lucha no decrece. Entretanto, ya está en funciones la Comisión encargada de investigar y dilucidar lo ocurrido en Hull. De ella forma parte en representación del Zar el almirante Karnakoff, cuyo retrato publicamos. p h otoño es en París, como en Madrid, la más bella estación del año. Ea Naturaleza lo hace, y los hombres, y más aún las mujeres, ayudan á la obra de la Naturaleza. Ya sabemos nosotros que no es ninguna actualidad palpitante el ofrecer á ustedes algunos tipos de mujeres elegantísimas sorprendidas y atajadas por el curioso fotógrafo en el bo s di: Boulogne ó en los parcjues y jardines parisienses; pero, con todo, no podemos resistir al deseo de copiar algunas de esas figui as para abrirles á ustedes, señoras y señores, una ventanita con vistas al ensueño. La renovación de toileiies propia de esta época, ¿no es acaso un hecho tan interesante y aún más que los sucesos parlamentarios de Madrid y de París? ¿Se concibe siquiera que en e. stos días en que se encuentran tan bellas mujeres vestidas de nuevo alegrando las calles, haya señores tan inclinados al absurdo que se luetan á pelearse en el Congreso ó en el Senado, creyendo hacer un gran beneficio al país? D E R O París no sólo nos da el ejemplo y el modelo de las mujeres elegantes, sino también el de las grandes obras bienhechoras. Así lo demuestran las recientes fiestas de la Mutnalitéfrancaüe, antigua sociedad benéfica que, sin cultivar ni aprovechar otros recursos más de los proporcionados por la gran virtud francesa del ahorro, posee un capital de 420 millones de francos y presta protección y socorto constante á más de 62.000 personas desvalidas. De ahí la gran resonancia y popularidad de esas fiestas organizadas por el gran diario parisiense Le Aíatin. La principal de ellas fué un banquete monstruo, de 26.000 cubiertos, celebrado en la Galería de Máquinas. Los asistentes consumieron: 200 tocinos, que, sin perdón, así se llaman; 5.000 gallinas; 150 metros de salchichón; 500 metros de queso; 42.000 peras, manzanas 3 plátanos, etc. etc. S L A L M I K A N I K R O G E S T V E N S K V. ÚI, -ll ¡MO HiíTKA O Y AUTÓGRAFO ELAI. MIEATN IE KARKAKOFI- E. RrRFSENTAJJTE DEL ZAR EN EA COMISIÓN D E HOLL Plioto- Ncuvelles