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unpjLOsoPoaeseeíiRjaflíi Me v o y o d e Ch ipr- írE di? S ilofjR iO II ITíimcTO, donde cfité un piiardia quí tenga alíTo q u e Ic hulla drciito; porque lui. ste que on Imras l; isque los uarrli s tí ntuios p. -i pensar en las luisenus q u e DOS eslíii cnrroilipiendp, ¿Que h a y trínicnes. Ya se sabe: turban lí celos; ¿que siiicidiiisi lo de situipre: el miserable dinero; ¿loíi nfíini -it cuatro ñocioíi que se reuuefl- dispuestos ií renunciar al Lrah. -ijo y á p e d i r t l prin HJCJIO: y tan y niíeutraí! uosntros vej nlatjdo y percibiendo tres pesetas mal eojitadnS con un de desprecios; y cómprese usté uniforme, y dtsempe- ñe u té un puesto sea listé, ítdcniEt H la inatio d t r e e h d e Icrs GobícraoST y tjer a usté dehprclleipio do üU iutorídad pa esto. prt? íeruiias veces (guardia, y p: L íier Cktras p o i t e m y p a cauíbiar por el sable la eñeoba; no es lo corre; tto, pues á la fiier a uioraí q u e como g u a r d i a poseo vienen la f. seoba y los zorros á ü n r l a por los- suelos; porque es lo q n e y o uie J i g o io pocos ratívs que pienso; j O u é es un i uardia? -me prej unto Un ¿tomo- Uc coulesto- -d e persona, i.i e i y ÍLIJ UÜÜS q u e no uos conceden ni eso. Seii u- íló guardia y filósofo, v i v a n ¿lé mirando al suc o, p o r q u e las mftí: de las veces así lo ordena Aíorito, y moralice usté al vulgo y déle sabios couscioñ, pa q u e á l; v fin y á la postre o b t e n g a usté eomo premio el q n e eu la vida oficial le a p o d e n á u s t é eí qnmi- nta y en la privada le llamen los ínrruilinos porUrj Quc díccit. qLie tiene uno cara d e v ¡ua; e? Cierto; pa t r a t a r con- espadistas, y del ful y dejicuideros n o hace falla q u e seamos hnriif- i. en mí conecto. P e n s a n d o en estas miserias, es cos: t d e echar un velo y d e btbcTSt: nnas c o p a s de Valdepeñas añejo en cnalqiúer í- ffi? del barrio q u e lo den gratis y buenon n i í r i r las cosas del m u n d o con relativo desprecio, y decir como Pamlolfo dijo ítl mirar d e un j u m e n t o la calavera imponente: í ííVfiímíf Dios, h guí serna ANTONIO CASIÍRO