Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
desde luego afirmo á V. S. que en mi Piscator no hay cláusula p u e s t a con fin particular alguno, y que en uno y en otro estoy pronto á fiazer quanto V. S. me mandare. Pero sin hacer caso de tan humillantes explicaciones, el Fiscal, muy pe; trado de sus altos deberes y en tono enfático, dio al Consejo de Castilla en el asunto de los Piscalores un parecer que copiamos al pie de la letra: Don Pedro Rodríguez Campoma nes, Fiscal del Consejo, dice: que con motibo de cierto Pi onóstico impieso á nombre de Bartholomé de Úlloa librero, que está detenido de orden del Consejo, hizo presente lo peiju dicial que era permitir en estas obras sucesos políticos en forma de adivinanzas, porque á pesar de con quantos correctivos, zumbas y burlas se quieran ridiculizar estas mismas adivinanzas, el pueblo incauto recurre á ellas, y tal vez se autorizan delitos enormes como el tumulto de Madrid, imprimiendo en el v u l g o hallarse anunciado en el Pronóstico de don Diego de Torres, con la avilantez de averio reimpreso y vendido dicho Bartholomé de UUoa, librero, contemporáneamente á disiparse el motín, haciéndolo pregonar por los ciegos á la vista de todo el público, no siendo creíble tubiese licencia para su reimpresión ni que se abusase de ella en tiempo tan crítico. ívn los dos Piscatores intitulados La tía y la sobrina y La Embajada, de los asiros, compuestos por D. Dieg o de Torres Villarroel y por D. Isidoro Ortiz Callardo, su sobrino, para el año próximo de 1767, observó el Fiscal, luego que se le entregaron, diferentes sucesos políticos que pueden tener sinie, stra interpretación; y aviendo llamado al expresado D. Isidoro Ortiz para hacerle cargo de la inutilidad de semejantes especies á la pública instrucción, el daño que al Gobierno trae el abuso que de ellas se hace con el vulgo ignorante y la iraproporción que da al estudio de las niathemáticas para acertar con los sucesos futuros, cuyos momentos están reservados al conocimiento del Todopoderoso, y ser por lo mismo reprehensible en lo político, moral y christiano, se tolere semejante abuso, procuró disculparse con la práctica hasta aquí permitida y con las protestaciones insertas en los mismos papeles... Incumbiendo al magistrado político desterrar la ignorancia. Ja superstición y todo pretexto que pueda facilitar el menor embarazo a l a pública tranquilidad, ó de facilitar medios pai a abusar del vulgo, procede se establezca la regla pedida por el Fiscal, y en qu. e ahora insiste de nuevo, para que en los kalendarios nada se toque de Gobierno ni de sucesos políticos, y se borren de los dos que acompañan todo lo perteneciente á estos asuntos, que va rayado, poniéndose en el prólogo la carta escrita al Fiscal por dicho D. Diego Ortiz y la providencia que el Consejo acordare... Madrid y Noviembre, 19 de 1766. Viendo Torres que la cosa se iba poniendo seria, cantó la más ridicula palinodia, en el fondo de la cual hay una mal disimulada ironía. Mira, bobarrón: los reyes que hasta ahora te he puesto en mis Almanakes no son, como has creído, los dioses de la tierra, á cuya soberanía obedecen los mares, los reynos y provincias; que en sus solios nunca me he introducido más que para adorarlos y confesar una agradecida esclavitud á su grandeza. Tos reyes de quien te he hablado son los de naipes, los reyes de gallos y los reyes de armas que salen en los grados de la Universidad de Salamanca, que son unos bribones que van mal metidos en un sayo de alquiler, siendo la befa y la carcajada del concurso y el paradero de las pelladas, los perros podridos, los trapajazos que les tiran los truhanes y zagalones, que hacen estafermos de sus chocarrerías á quantos se les ponen por delante. Con esto se tranquilizó el buen Rodríguez Campomanes, y los famélicos Torres y Ortiz pudieron continuar cambiando sus inocentes embxistes por unos cuantos doblones con que remediar su pobreza DIBUJOS DE M. KANTA MARÍA M. SERRANO Y SANZ