Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i MCrónica 6 ráñcaM tt i mii 7 QÍ 1 A fraternidad hispanoportit. afuesa, como la fraternidad hispanofrancesa y otras más ó menos caca readas fraternidades, á más de constituir un interesante asunto para conferencias, discusiones de Ateneo y latos artículos de revista, es siempre un bonito número en los festejos con que amenizan su existencia los habitantes del extenso litoral, 3 a mediterráneo, 5- a atlántico, de la península. Esto acaba de probarse una vez más en la linda y alegre ciudad de Vigo, adonde, con motivo de los últimos festejos, llegaron numerosas comisiones lusitanas, y entre ellas el brillante cuerpo de bomberos de Oporto. Los vigueses, entusiastas de suyo y fervientes partidarios de que se realice inmediatamente la unión ibérica, ó por lo menos de que se estrechen con la mayor energía posible los lazos que nos unen ya con nuestros hermanos de Occidente, han recibido á las comisiones portuguesas con los brazos abiertos, dispensándoles toda suerte de agasajos y atenciones. De la efusión patriótica reinante con ese motivo, pueden dar alguna idea las fotografías que hemos recibido, una de las cuales publicamos. No sabemos si con ello se contribuirá en algún modo á la ansiada unión, pero al menos bueno es saber que la gente está animada de los deseos más plausibles. Hermoso ideal es el de la unión ibérica. ¡Lástima que no sea fácil de realizar, como lo sería si todo se redujera á que un pueblo y otro nombrasen comisiones de su seno y á disparar unos cuantos inofensivos cohetes. Pero el daño está en que, apenas se intenta hacer algo más que gastar pólvora en salvas, percalina en colgaduras y hojarasca en arcos, asoma sus chatas narices nuestro detestable amigo John Bull, y todos ios anhelos patrióticos quedan reducidos á agua de cerrajas. p L partido liberal ha pagado su deuda con el jefe ilustre que le formó y sostuvo tantos años, man dando construir un hermoso mausoleo á la memoria de D. Práxedes Mateo Sagasta. El genial escultor Mariano Benlliure ha hecho ya entrega de su magnífica obra, y en breve podremos admirarla en el panteón de Atocha. De la obra de Benlliure, sólo grandes elogios pueden hacense. El gran artista español estudió muy atentamente á Sagasta en sus últimos tiempos, y nadie mejor que él para interpretar el espíritu del patriarca de nuestras libertades. En la noble y generosa manera como Benlliure ha sabido comprender á Sagasta podían y debían inspirarse los desavenidos individuos de la gran familia liberal, partida hoy en dos bandos igualniente incapaces de mantener en toda su integridad y sostener sin menoscabo la herencia política del grande hombre muerto. Si la unidad interior es condición indispensable en toda obra de arte, eso que resplandece en el monumento modelado por Benlliure debiera servir de ejemplo para los espíritus mezquinos ó achicados que no comprenden hasta qué punto es también arte la política, y en ella nada se hace sin unidad de criterio. Como arte la consideraba y la ejercía Sagasta, no como especulación de teólogos ni como investigación de economistas. Pero más vale no seguir por este camino, que nos llevar a leÍQ. s. VlGO. FIFST. AS mSPANOPORTUGUESAS. RECIBIMIENTO HECHO A I.0 S BOMBEROS D E OPORTO