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A P E P I T O J U A N I T O P E R I Q U I T O ETC. 0 UNIO, que por ser el mes en que suelen finalizar sus estudios chicos y grandes, les parece á muclios un mes aciago y odioso, es también, sin embargo, el mes de las grandes satisfacciones. ¿Verdad que sí, Pepito? ¿Verdad, Juanito? ¿Verdad, Periquito? Junio es un nies muy triste... pero también es un mes muy alegre; y de contradicciones como ésta se forma enterita la trama del vivir, según sabréis cuando seáis mayores. Pero hablando con toda franqueza, aun cuando pase iino sus apurillos para terminar el curso, lo mismo si se está en la primera enseñanza que cuando y a se le h a hincado el diente al latín y es preciso examinarse en el Instituto ante unos señores feos y seriotes, con el birrete calado, la verdad es que la cosa más bella y agradable del mundo es salir bien de los exámenes, sabérselo todo, sacar sobresalientes y notables y recibir los parabienes del maestro y de los amigos, los abrazos y caricias de papas y abuelos... y sentir el tintineo de las moneditas en la hucha, antes silenciosa y en Junio repleta y alegre como unas sonajas. ¿I5 h, Juanito? ¿Qué me dices de eso. Periquito? ¿Cuál es tu opinión, Pepito? Vosotros todos tenéis vuestra hucha, porque vuestros papas son previsores 3 quieren que os acostumbréis á ahorrar. Pues bien; yo apuesto lo que queráis á que no hay ningún mes que sea tan bueno y tan generoso para vuestra hucha como este mes de Junio en qaie os examináis y salís bien... porque hemos convenido eu que salís bien, ¿eh? De eso estoja seguro, porque yo no me trato con chicos cosecheros de calabazas. ¡No faltaba más! Ya recuerdo que en Navidad también tuvisteis algunos ingresos de importancia en la hucha, pero entonces no vaj áis á decirme que fué por méritos propios. No hay tal. Fué en atención á la solemnidad de aquellos días. Ahora, no. Si vuestra hucha aumenta y engorda, es porque vosotros os lo habéis ganado con vuestro trabajo y esfuerzo, como unos hombres que sois ó que seréis el día de mañana. Y aquí entra otra cuestión más grave. ¿Habéis pensado en que hay muchos, muchísimos niños que no tienen hucha? ¡Caramba! Esta es una cosa en que no habíais pensado, ¿verdad? No parece muy justo esto de que unos sí tengan hucha y otros no. ¿Podríamos remediar en parte tal injusticia? Yo creo que sí, y para eso os propuso BLANCO Y NEGRO ea su sección de Genle mentida y os lo repite ahora, que de lo ahorrado por vosotros en los meses anteriores ó eu éste de Junio saquéis una feseta, ¡ya veis que no vais á arruinaros! y la enviéis á esta casa, que es muy vuestra, Serrano, 55, Madrid, antes del 20 del corriente mes de Junio. Al enviar vuestra peseta, indicaréis en un papel el nombre de un amiguito ó protegido vuestro que sea pobre y no tenga hucha. Con la peseta que vosotros, Juanito, Pepito, Periquito, etc. enviéis, BL- NCO Y NEGRO se propone comprar cartillas de cien pesetas de la Caja de Ahorros, es decir, huchas nuevas á los niños que no las tengan, hasta donde lleguen las pesetas; es decir, que si vosotros tenéis la generosidad de enviar vuestra peseta y de correr la voz entre vuestros amiguitos y compañeros para que también ellos lo hagan, serán muchos los niños pobres á quienes socorreréis, y de vuestra hucha habrán salido otras, y así, en parte, remediaréis esa diablura de que unos tengan hucha y otros no. Y si, además, en el sorteo que verificaremos delante de todos vosotros, con música y todo, allá, para últimos de mes, resultara agraciado el amiguito pobre á quien hubierais propuesto, yo creo que os pondríais muy contentos y habríais hecho tin agradecido, como dicen por ahí, lo cual siempre es bueno. Conque ¿os conviene el trato? Yo así lo creo y lo esüero todo de vuestro buen corazón. B. Y N. J