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t. M f Wj A i UNA FIGURA DE RIGODÓN üERiDA Julia: Sé que lyuis v a á pedirte relaciones... Cree que yo puedo tener celos de ti. Y además, está seguro de que le aceptarás en s e g u i d a porque eres mi mejor amiga. Ahí tienes el maquiavelismo de los hombres. Si como diplomacia es despreciable, dime qué te parece como fondo oculto de todas sus frases doradas... Dime si no crees que hacemos bien en tomarlos á broma para no morirnos de tedio ó de algo peor. Ya ves tú qué trabajo aría deshacerle su plan con dos palaliras escritas ahora mismo: Hemos terminado Toda su combinación de celos, en la que te quiere tomar de maniquí, se vendría abajo al in, stante. ¿Qué celos podría darme á m í que otra tomase lo que yo dejo... ¡Y el infeliz se ¡gura que no estoy en el secreto y que va á sorprenderme! Pues bien; e, stoy harta de la facilidad con que vencemos en astas guerras, y quiero darle todas las ventajas; quiero dejarme sorprender. Te va á pedir relaciones, y tú vas á decirle que sí. Hazme ese favor. Yo te prometo estar á la recíproca. Tengo curiosidad por saber si es lo mismo con todas... Porque entonces no tiene compostura, y lo dejo definitivamente. Excuso decirte, si llega ese caso, lo lucido que va á quedar con toda su diplomacia. Ya ves tú. Ellos dicen que las mujeres tenemos poca cabeza. ¡Ay del que no logre hacérnosla perder... Mañana nos veremos en la iglesia, y tendrás algo que contarme. Te quiere mucho, Elena. x Otra carta: QUERIDO Carlos: Perdona esta demanda de curioso i- inpertinente. Quiero poner á Elena entre dos fuegos. Voy á hacer el amor á Julia, y tú vas á pedir relaciones á la propia Elena. Si cae en este doble lazo, la dejaré definitivamente... Pero mi corazón habrá muerto para las mujeres, y no digo ¡ay de ellas! p i que no las doy de Tenorio... Pero ¡po de la que caiga por mi cuenta... Tuyo, Luis. Consecuencias más ó menos pre tas: Luis y Julia se han entendido p fectamente. Carlos y E l e n a se adoran. Con lo cual, las nuevas parejas pueden vivir felices, sin que el orden de los factores altere el producto. O bien todo lo contrario: Luis y Carlos se descalabran mutuamente al sable en la quinta de im conocido sportman. Elena y Julia no se hablan. MANUEI, M A C I i DIBUJO DE ESTEVAN