Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
G E M T E AVEMOPA ap T T- n U AGAE O GpRrA ÓÍM F A nw El p r o f e s o r os habrá jos que han estado m u y gordos y que han enflaquecido por miserias ó disgustos. Esa papada la forman dos sotabarbas: una, que es el cabo de San Antonio, debajito de Valencia; y otra, que es el cabo de Palos, al lado de Cartagena. Ea verdadera barba, no muy picuda, del buen señor es el cabo de Gata, junto á Almería. La boca es muy curiosa: es una de esas bocas de viejo sin dientes, con el labio superior muy adelantado sobre el inferior, lo cual es indicio de buen genio. El labio inferior es Málaga, y la boca toda hace un gesto de tristeza resignada ó de burla de sí mismo. Muy curiosa es también la nariz del buen señor. Es una hermosa nariz de acentuado caballete, que parte desde el final del gorro Portugal y tiene su punta en Tarifa. En medio del caballete hay una hermosa verruga, una de e s a s buenas verrugas que dai aspecto paterna á quien las posee es la bellísima y antiquísima ciudad de Cádiz. En cambio, debajit de la nariz, junto al agujero, tiene el pobre viejo un grano que le molesta muchísimo: Gibraltar. Eos ojos, ¡ah! los ojos del buen señor no se ven, y esto os pondrá tristes, porque no se le ven los ojos, pero sí se le ven las lágrimas que le i n u n d a n las órbitas; entre las pestañas, un lagrimón grande es el río Guadiana; s u r c á n d o l e las mejillas, otro raudal de lágrimas que es el Guadalquivir. Entre unas lágrimas y otras hay una gota de oro líquido, que es el Río Tinto y el Odiel; pero no es más que una gota, pues antes que llegue á ser torrente lo enjuga un señor muy egoísta que se llama Rothschild. ¿Y por qué estará triste el viejo cuya cara es el mapa de España? También lo podéis ver. Rozándole la nariz con la suya, frente á frente, hay un moro con el turbante echado para atrás; la cara es el imperio de Marruecos; la barba larguísima y floreciente es la Argelia francesa. El labio inferior colgante es Melilla. También tiene en la punta de la nariz dos granos: uno arriba, que es Tánger; otro abajo, que es Ceuta. El gesto que hace el moro con la boca es de burla ó de menosprecio. Francia ya le tiene cogida toda la barba. Nosotros debíamos, por lo menos, agarrarle de las narices. No nos dejan... y ahí tenéis por qué está triste y por qué llora el señor bonachón. Pero no le tengáis mucho lástima, porque ahí donde le veis tiene una oreja, cuyo agujerito es Madrid, la cap cal de España, y todo lo que le entra por ese oído le sale por otro. N. contaron á él, que España tiene la figura de una piel de toro extendida. No lo creáis; yo no he visto nunca semejante parecido; pero si alguien lo encuentra, es porque está acostumbrado á mirar la figura de España piíesta de pie, es decir, tal como se la ofrecen los mapas. Pero nosotros descolgamos nuestro mapa y le colocamos como se nos antoja colocarle, de medio lado ó, como os diría vuestro profesor, con el Oeste donde debe estar ¿por qué deberá estar? el Norte, con el Este al Sur, y así sucesivamente. Ea, ahora, ¿qué os imagináis que es la figura de España? Bien claro lo veis. El mapa de España es la cara de un señor muy bueno, muy infelizote, q u e está unido á Europa solamente por el p e s c u e z o pues desde el cogote hasta la nuez, como veis, le sujeta un collar, que son los Pirineos. El pobre señor tiene cara de ser muy v i e j e c i t o muy noble, de excelentísima pasta, y lo es, en efecto. Como veis, le p u s i e r o n ó se puso él hace muchos siglos un gorro que se llama P o r t u g a l y el buen viejo lo lleva echado sobre la f r e n t e calva, dejando al descubierto la coronilla, en donde atín conserva unos pelos erizados, que son el c a b o de Finisterre, el de Toriñana, el Villano, el Prior y el Ortegal. Preguntadles á los marinos si esos pelos de la coronilla de España son foscos y de malas pulgas. Para acomodarse bien sobre la frente el gorrito llamado Portugal, tiene un pico, que es el cabo de San Vicente, y casi en medio del gorro hay un botón de oro y brillantes que se llama la bella ciudad de Lisboa. Ya os he dicho que el señor está calvo, excepto por la parte de atrás de la cabeza. Desde los cabos que os he dicho, siguiendo coronilla abajo veréis que el señor h a echado no hace mucho un pelo muy decente por la parte de Asturias, Santander, Bilbao y San Sebastián, gracias al trabajo y esfuerzo de los hijos de esas comarcas. El collar de los Pirineos aprieta, pero no ahoga la garganta del buen señor, que está, según veis, remojándose el pescuezo y las barbas en el mar Mediterráneo. Como viejo, el buen señor tiene una nuez muy saliente, que es Cataluña; por cierto que esta nuez tiene también bastante pelo recio y difícil de afeitar. Si proseguís mirando, veréis que el señor tiene una gran papada colgante, como la de esos vie-