Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
p S T A ñor tan codiciada por los que cursan el preparatorio de poetas y aun por meros aficionados brota fácilmente en las regiones de la poesía y abre sus pétalos al vaho poético Hace algunos años hubo serios temores porque la recolección fué escasísima, disponiéndose los vates á enterrar la flor y á cubrir su féretro con suspiradas elegías; pero h e aquí que revive con una nueva savia y comienza á inundar el mercado de sus amadores. Hoy la flor predilecta de los Jueo- os florales se da en todos los climas, vive en todas las zonas y se cría hasta en las cabezas departido. EU efecto, los Juegos florales son tan necesarios ya como las funciones de pólvora en las fiestas de los pueblos, y la flor simbólica tiene actualmente más popularidad que la ruda y la albahaca, que no han pasado de ser dos símbolos de verbena. Gozar antes de la suprema gracia de la corte de amor, aspirar el aroma suave de la flor conquistada, era inestimable joya que se disputaban los trovadores; hoy, ciertamente, al afortunado que la consigue se le da la misma importancia que al que tiene completa la serie quinta de fototipias. ¡Cambian mucho los tiempos, y las competencias abaratan las mercancías, por estimables y valiosas Cjue sean! ¡Profundo pensamiento mercantil que pongo desde este instante en circulación y que brindo al honrado comercio! Con frecuencia verán ustedes en los periódicos ilustrados, en sonriente comunicación, el terceto de los Juegos florales, compuesto de la reina, señorita agraciada nacida en el país ó revacunada en la localidad, novia del poeta casi siempre; el vate premiado, que muy bien tiene aveces sus cuarenta años corridos, y viene á ser juez, registrador de la Propiedad ó cosa así, y el mantenedor, respetable hombre público que viaja contratado exclusivamente para eso, y que hov tiene corte de amor en Castroürdiales, mañana en Arévalo y al otro en Almagro, en lo que se pare ce á los diestros de moda; y aun hay mantenedor que tiene más Juegos florales contratados que corridas Fuentes. Con la primavera, ya se sabe, dan principio las faenas taurinas y se declara en los pueblos el sarampión poético. Para aumentar el interés en estos certámenes, estimulando al propio tiempo la codicia de los poetas, después de la flor natural hay otros premios más positivos, objetos de arte que muchas veces no ienen otro objeto para el poeta que el de pignorarlo si dan algo por él, pues se dan casos en que todo esfuerzo es inútil, y es cosa de ver al vate premiado salir de la corte de amor con una escribanía debajo del brazo, como si saliera del bazar. ¡Oh noble y generoso esfuerzo! jY menos mal si la poesía premiada no pasara del término de la circunscripción! Lo horrible del caso es que al día siguiente JSl Adalid ó El Buen Consejo la perpetúan para la posteridad publicándola entre las oscilaciones del mercado de cereales y el progrania de los números de música que tocará la banda de cazadores de Coriseo en la Glorieta. Y como el más penetrante aroma de la flor natural es de un patriotismo añejo, la poesía con el lema de Ave Cmsar morituri te sahtiant, empieza así: España, ¡oh sí! la España que grabó con su acero el noble Cid, despierta ansiosa en maternal anlielo bajo los áureos rayos del sol en el eenit ¡Pobre flor! ¡Y pensar que España no despierta, á pesar de tan buenos deseos! LUIS G A B A L D O N DIBUJO DE XAUDARO