Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CRÓNICA GRÁFICA T E la visita rápida lieclia por S. M. el Rey á la imperial Toledo, poco puede decirse, pues más que visita oficial fué una excursión, que seguramente se repetirá con mayor detenimiento y calma. Toledo, más que León y cjue Valladolid y que todas las viejas ciudades castellanas, constituye una grande y her- mesa enseñanza de Historia. Todo lo que fué España en los siglos de su mayor grandeza está patente y claro en los íjloriosos monumentos de la noble ciudad. León es el E. X r R A l) POR I X PUENTE DH ALCÁNTARA S. l. Y S. A. CAMINO DE L. FABRICA IJlí ARMAS FüU) 4 S Vsenjo prólogo, Toledo la obra, Kl Escoiial el epílogo. Cuanto el genio castellan o i ¡u a g i n ó y realizó cuando Esp aña iluminai) a al mundo entero con su saber, con su potencia política y militar y con los destellos de su arte propio, escrito se conserva en los bastiones de la roída muralla toledana, en los arcos del Cristo de la Luz, en las naves déla catedral, en las filigranas de San Juan de los Reyes y, finalmente, en el regio patio y en la grandiosa escalera del Alcázar. Bueno es tener una primera impresión compleja y un poco vaga y brumosa de lo que encierra Toledo; mejor analizar y estudiar en cuerpo y alma la asombrosa multiplicidad de recuerdos, de sensaciones j de ideas cjue asaltan el ánimo, según se recorren las calles retorcidas y angostas, las venerables plazas, los ruinosos palacios, las calladas iglesias. Ninguna lección oral, ninguna lectura de libro puede informar mejor al monarca de lo que constituye los cimientos de la grandeza histórica por su trono representada. Bien es que el rey de España haya visitado á Toledo. Mejor aún será que vuelva de vez en cuando, ya que no es una ciudad para el artista y para el viajero tan sólo, sino también para el gobernante y para el conductor de pueblos. üANDO lean ustedes estas líneas, aún tendrán tiempo de asistir á las representaciones cj ue en el teatro de la Comedia va á dar la compañía diri. gida por el insigne poeta Mauricio Maeterlinck, y cuya primera actriz es la esposa de éste, Georgette Leblanc. El nombre de Mauricio Maeterlinck es harto conocido, pues apenas habrá otro más traído y llevado en los artículos de los escritores jóvenes de todos los países. Sus obras ya no son tan notorias al público en general, y de ellas y del sistema ó procedimiento dramático seguido por su autor, conviene decir cuatro palabras á título de vulgarización indispensable. Mauricio Maeterlinck es, ante todo, lo que el maestro Campoamor prefería en cjuien se dedicase á la literatura: un filósofo y un poeta. Pero aun esto ha 3 r que entenderlo y explicarlo con claridad. El libro- clave de la filosofía maeterlinckiana es, á GÜOKOF. TE LKüLANC