Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
T i i n í i s los íibonados A los iloTiiitijíos clásicos cleí Retiro 6 de otros píirí titíi ¿íioVíjíicnfi cotioccis á este sinipiitJco ue H t? I único que ptjscc iiM Tii- iinlfrc comeiiziniti con i- en t- nla í. i escala oriI tí KMLos q u e le li. ay Ti visto, no necesitan q u e les cxpIiqíLC Uíiílic 1: 1 razón de esto; los ijnt no le hoyan vístn, en cnanto le vean comprenriLr. in i iie el kailfíuro no es niíts q u e u n a X viva, una i- jiic tiene ojos é hijos, i n eíeeto no reparáis q u é cortas t i e n t Tas manos, comn el ffanchiHo curvo superior ún i i- y q u é larj íis his patas como el e. sttii liclo Ttícho inferior, y i uc larpu y resistente el rabo. íiiir viene á liíTcer el oíieio del trazo j rneyo r e extraíia letra? Ttirque asi eomo líi i es u n a letra m r a en el abece Jano. el k. in; Uro es un animal raro t n la Zoolofíía: eH imn t íabricada t or Ut Naturaleza. ÍJnereÍs saber sn historiai H a y en cUa luüchi) que Lq- reuiler. Por lo príJiito. Inieno será flet ií- que e u a n t o s kau; íuros hemos teniilii el liouíjr de s a l u d a r son natura les ó procedentes d e la ííran isla oceánica qne llamamos Australia. Jíra nalnni! que s i e n d o unos bichos fri- ii- -i ir. i, J -jH h muy ini cíimo juie? ¡lrct ami o el i y ten ¡en Ío además costumbres nitiy p u n í s e iaoeenles, tina piel b S t a n t e suave y una eaiiie fina y di licada, LStuviesen t- n ptjder le los i Hicieses, qne son sahedlo d e hoy p a r a siempre, hijitos) los dueños d e todas las cosas b u e n a s y útiles d e este planeta. Antes de comenzar el sÍRln pasado, los kaujjnros vivían felices y tranquilos en Nueva Holanda, siu sospecliai que niuRiin ser les quisiera mal ni proyectara destruirlíks v acabar con sil reposo. Por desgracia para ellos, ¿obrevinicroii los iu; Lílescs, conien aron ú tiro limpio cou los kanj uros y con lus apreciables salvajes que vivi, aii en compañía de ellos y iuc no comían kanjíuro por la sencilla raz 5 a de que eran caníbales y se comían los unos á los otros... y ad ¡ós felicidad kanijurill I, us pobres kanguro? ipie basta entonces h a b í a a usado solamente? s u s l a r euísjiuas patas traseras y su fuerte y muelle col para sentarse en ellas como se sientan los p iradores i e earla en sus sillas- bastones, empegaron desde enUnices á servirse de cola y patas para d a r saltos terribles y huir á la desesperada de las aniena aü d e loi hombres, mejor dicho, d e los ingleses. Desde entonces, a inocencia y candidcx del k a n g u r o se han trucado en desconfian 7- a v malieía. Hoy l i a el k a n g u r o llene t a n t a s camándulas eomo cualquier pcr, soiia ó animal mayor; v adeaiás, perse; íni i o por los perros d t caza, ha aprendido, cuando se ve muy apurado, á hacer uso de u n a laríía y fuerte Uña q u e tiene en el dedo a n u l a r del pie izquierdc y con ella y con los seis colmillos que pi sce en la quijada superior, el que antes era un bíchejo tímido eoiuo u n a liebre, boj en algunos casos, hace frente á los ijiás feroces canes, y llepa hasta irlos. Lo cuab hijos míos, iiiíS i ijseíia q u e debemos ser inocjulcs y confiados h a s t a el cNtremo; pero cuando y a nuestra inocencia y confianza h a p a n q u e ne n o s a t a q u e Ín ustamcnte. ¡ah! entonces no esla. rá d e inás sacar las viüas y enseñar los eolmíUo. s, como hace el k a u g u r o ENE