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ASU TRECIÍ Y NUMERO G fD p a ADT ID DÍA 10 DE tUrinSfURK üF PREGONES DE SEVILLA ííAL TAS al fino espíritu d e observación d é l o s hermanDs Alvarez QQÍTIU- TO, conocemos y s: iboreamos este rasgo típico y orígiTi: ilÍ 5 ¡nio d e la vida sevillana: la importancia que en ella tienen los pregones 5 el carácter e n d e m o n i a d a m e n t e ininteligible y enrevesado de la m a y o r parte d e ellos. En El paito y ca La aiotra, el preg ón inarticulado é intraducibie tiene la misma fucT 7. a escénica d e un per. sonajc que entrj. á formar parte d e la situación; es un elemento cómico d e importancia. Cada ciudad t i e n e s u s ruidos. UI inolvidable maestro Blasco había copiado y reproducido cien veces en sus artículos d e costumbres los ruidos de las calles d e Madrid; pero según dicen, eou r a í ó n los Quintero, no h a y comparaciJu entre los r u i d o s rápidos y nerviosos q u e apen a s si se perciben en medio del estruendo y ajetreo de esta corte bullanfiucra, y aquellos pregones prolongados, melancólicos, con d e j o s d e voces muecin escás, q u e rasgan el silencio y rompen la modorra d e la siesta sevillana. De estos pregones, h a y dos m u y característicos y señalados: cl q u e lanza la mujer de las rJíVj u tíj alifldiius. y el q u e profiere el tío de los cora P e n s á n d o l o bien, sí al h e cho de vender aceitunas negras y al d e e s p e n d e r caracoles no se les rodea de cierto s o l c m n e é i m p o u c n t e misterio, n o tendría iniportancía algun a ni satisíaría á imagiuaciones tan ardientes y e x a l t a d a s lACP. nnSAS AtlSÁA- Sl como las que habitan en los cerebros d e los sevillanos. Las mismas aceitunas y los propios caracolts son alimentos, digámoslo asi. imaj inativos, mucho m á s q u e las leguminosas, digan lo que quieran los fisiólogos modernos, p a r a quieups lo mSs refinndoy f quisito d e LT poesía lírica ú del psicologÍMUo novelesco n o es sino uua tran. sformacióu d e la fécula d e habichuelas ó d e lenteja. ¿Quién es capaz d e saber en qué se convierten u n a s aceitunas ó unos caracoles u n a vtü; qvie los ek- mentos químicoñ q u e los integran pasan al negociado correspondiente, ¿sea d la P rtunít eircunvoinción cerebral? I o único a v e r i g u a d o é indudable es q u e rociáudolos con los líquidos c o r r e s p o n d i e n t e s suelen convertible en cuentos, chistes, chascarrillos... Total, en alegría. UIHÜJOS as IfAl ulA 1 nA. M 04 lLi. nAraooLiisi