Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
s u MAJESTAD EL REY EN LISBOA r EBiDO y obligado tributo de estimación y aprecio al pueblo lusitano, del que no nos separan fron teras naturales ni diferenci as de raza, sino meras divisiones políticas é históricas, era la visita de S. M. el Rey Don Alfonso X I I I á Lisboa, siendo éste el primer viaje del Monarca español á país extranjero. Atribuyansele ó no á esta visita carácter político y móviles interesados, creemos que su importancia es, de todas suertes, grande para promover y e s t r e c h a r la cordialidad fraternal que debe existir entre l a s d o s naciones VISTA D E LISBOA DESDE EL CASTILLO DE SAN JORGE hermanas, que tantas glorias comunes tienen y tantos sentimientos y afectos análogos. A ello puede contribuir también, sin duda, la admiración que en el ánimo de nuestro joven Re 3 ha de causar la visita á Lisboa, que es una de las más bellas y cultas ciudades europeas. No por cortesía circunstancial, sino por estricta justicia, debe mos r e c o n o c e r modestair. enle CLAUSTRO DEL MONASTERIO DE LOS J K R Ó N l l l u S DE BELEM que Lisboa, como población, es muy superior á Madrid, por su posición topográfica, por Ip belleza de sus monumentos, por la limpieza y exquisita policía de sus calles y por ese rire de cosmopolitismo que toda gran ciudad marítima posee, y que en vano intentarán adquirir las que, cual Madrid, se encuentran metidas tierra adentro y, como se dice vulgarmente, no son camino para ninguna parte. Los apuntes fotográficos que incluímos en esta plana pueden servir como notas para un ligero índice de la grandiosidad y belleza de Lisboa, de su incomparable bahía, de sus pa- PLAZA y ESTATUA DE CAMOENS PALACIO R E A L D E AJUDA Fots. Salaya lacios, parques y jardines, tan admirados y ensalzados por los grandes poetas españoles: recientemente p o r el maestro Campoamor; antes por el gran Espronceda, de quien se cuenta que llegando en Lisboa por mar, arrojó al agua los dos únicos duros que llevaba, porque no quería entrar con tan m i s e r a b l e suma en una ciudad tan grandiosa y magnífica.