Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A. S U TlttCS 1 KUilERÜ C 50 KECCF- RDfW TIR t m AHTJ A JUAN CARDONA I A necesaria Icíititud en los proce dimieutosílc reproducciÜTiátodo color nos lia forjado á tüferir hasla hoy la publicación de uno de los pocos apuntes qnc poseíamos del joven y malogrado artista Juan Cardona, nnicrto cuando las que fueron esperanzas halagüeñas que hiciera couccbírsu tálenlo pictórico c pcz bau á trocarse en realidades positivas. Ceirtli niía. como k llamaban su amigos y conocidos, por la expresiiíM inocente de su rostro aniñado y también por la infantil alegría de que en toda ocastóu daba luuesLríis. era un niucliacho simpático, amable, decidor y al propio tiempo modesto como fl solo. Desde muy niño mostrú l. -i mayor afición y las más decidid. is aptitudes para la pintura de p. -iisaje, en la que íin duda hubiese übtcnidí) señaLidos triunfos si el aprt mio cruel d é l o s afiosdelucba, que fueron todos los de su corta existencia, le hubiera dejado licnipo y reposo para que di chas aptitudes adquiriesen ííolidez y para que el artista iTcRi ra ú. hacer, por reflexión y estudio concienzudo, le que estaba acostumbrado á ejecutar de primera iulcnción, en sucesivos arranques de espontaneidad, h aaíiJa i, el pran escollo de todo artista joven c inspirado, halagaba á r j j 1 i. C. VLLElUEHnE PUEBLO. Pon fUAÍf CARIJOJíA Lardona, aun cuando el bien sabia que el paisaje no basta verlo, sino que además de verlo hay que pensarlo, dado que es vano empeño d de quienes iulenlan fijar momentos fugitivos y rápidos de la Naturale i. matices que se ven por casualidad y tonalidades que se presentan una vez cada siglo; porque la visión iiitcrior del paisaje, que es la que responde mejor á las scusaciones generales, y por tanto, la que más jíusta á todo el mundo cuando se acierta á reproducirla, no es sino la condeuí. acitjn de series de impresiones sucesivas, y á veces contradictorias, que es preciso annonjzar. Comprendiéndolo así Cardona tenía grandes proyectos para cuando la suerte le permitiera trabajar con reposo y reflexión. Entretanto, manchaba con gusto y con acierto lienzos y lablitas como la Callejuíhí de pitrbh que eu csla plana reproducimos como re uertlo del joven y desventurado artista.