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k -CN v f; Í. A L sol alegre y clorado ele la mañana de primavera, Xérac, entre el Imnio azul de sus tejados y el verdor nuevo de sus árboles, daba al alma una quietud de sueño, y se diría que su río de cristal y su brisa de cristal llevaban un aire de flauta eglósrica, como á las orillas del río tesaliano en los tiempos en que Apolo apacentaba los rebaños del rey Admeto, entre el cítiso verde v fresco. Entrando en Ñérac, aquella mañana, hice todo un libro de pastorales. Cielo azul, praderas verdes y grises y rubias, dulce olor á lieiio, humo, música del río... Y ya dentro del pueblo, calles floridas, gente que sonríe, tma gente muy cariñosa y niuj amiga, qvie ha puesto en el pedestal de la estatua de Enrique IV: A ¡nwstro Enrique. Bello en su bronce, con la sonrisa bajo el mostaciio rizado, el rey parece que vive entre sus buenos campesinos, destrozando corazones de pastoras, deshojando rosas de alegres añoS; burlador de ojos azules. El rey aventurero y galante tiene todas las gracias para un pueblo que le lleva sonrisas y rosas y lo señala como á un novio, entre dulces palabras cargadas de dejos amargos, cual si estas bi enas mujeres sintieran no haber tenido aquella barba galanía sobre sus pechos. Un poeta romántico- -quizás lo sabréis- -ha contado la historia de Florecita... -No habéis oído? I ué la hija mejor del jardinero del rey, la pobre rosa blanca que ahogó su pena, y su en el fondo de la fuente u; a tarde de desengaños, en la quietud de los jardines, cuando todos se fueron y vino la sombra... Las mujeres de Xérac tienen lágrimas cuando cuentan la hi. storia de la pobre l- lorecita, y al contarla miran con malicia á su Pmrique, al conquistador de corazones de niñas, al burlador de ojos azules. En éí Jin- din drl R y, á la sombra cíe la avenida de los olmos, Florecita está muerta en mármol bajo el cri. stal del agua, entre la hierba del fondo, cerca de la fuente del Delfín, cantora de madrigales para hijos de re 3- es. Yo he soñado en un grupo de pajes para la fuente de la pobre Florecita. Después, esta buena gente os hablará de Santiago Jasmín, de su poeta- barbero, de un gran poeta campesino que recuerda á nuestra Rosalía de Castiro, y que tiene toda la dulzura de ac uellas praderas que huelen á heno. En las viejas estampas que en Nérac os muestran, veréis á Jasmín con la navaja en la mano suspensa, dejando, al mismo tiempo que la espuma de jabón, versos quejumbrosos y aromados, C ue los mucliachos oyen silenciosos en la alegría de la plaza de Xérac. Este Jasmín vivió muy halagado por todos; en sus obi as se insertan cartas aumirables de Víctor Hugo, de Lamartine, de Dcranger, 3 los barberos de París le ofrecieron un bancjuete, en el cual Jasmín leyó unos versos deliciosos. Son tres ídolos para la gente de Xérac; cuando os hablan de ellos, sus palabras tienen añoranza idílica. Por todas partes recuerdos de Florecita, recuerdos de Enriciue IV, recuerdos de Ja. smín. Y al nombrarlos, ¡cuánta dulzura! Luego, por los caminos, viviréis toda la poesía sentimental dfel poeta- barbero; por los camines de chopos verdes, á cuj- a sombra fresca va la gente con sus yuntas de rosados bue 3- es para las ferias de las aJdeas; por los caminos, desde dónele se ven, allá en el valle dorado por el sol de primavera, los tejados de las casitas pobres, con su humito azul bajo el azul del cielo. Y la orilla frondosa del río os mostrará el molino de Xazareth, cuj- as ventanas tantas veces tuvieron corazones de mujer esperando la nube lejama de polvo del caballo del rey de Francia. Xérac es un pueblo de paz 3 de idilio. La tarde c ue 3- 0 me fui de Xérac soñaba su encanto la campiña de estío bajo el cielo rosa del crepilsculo. Rimas del agua, de los árboles, de la brisa; rimas del corazón. Y cuando el tren negro de estos siglos se alejó, 3- a á la luz de la luna, miré con infinita nostalgia hacia acjuella ai boleda distante y umbro. sa, donde dormía Florecita bajo la estrella de cristal, fina estrella que vio su tristeza; la pobre Florecita, que se c ueuaba sola, muerta bajo el agua, en la penumbra violeta de ¡os jardines del re J U A N R JIMÉNEZ Í) U U. O lJ- VÁRELA