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UiÁLQüO DE MÑOa QL E hUEDR SEP LEÍJXJ PUH U a ÜftANDEl QuSqut n (Enrique crtaíro afisi. ¿t J LoLÚ. Ihhrís carona mesrs. -La mamd. treinta años. E S C E N A PR 1 MERA. -QUIGUÍN- QiriQuÍN. -Mira, LoliS, qm- r (muñu cu) n i á s b o nitq, JTiríi, mié rizos ticue, más n e g r o s juc los d e la tía Fifitia cuaudo ae marclja la peítiador; i; m i r a q u é b a t a t a n elejjantt- E l i Lol 6. Y lucg o que esta rr sabe muclio m á s q u e ú. p o r q u e dice p a p á y uiamá, (Apretand í ef prgoitriod la Pinü OJ J i- J- uV mj- md ¿Lo ves? ¿No QUÍQUÍN (indií nodo, CQIHG tedas tot torpes cuand- s f íiiitmno no ÍJSI ¡j que eiioí nj supieron expli ¿arj. ¡Cállate, L o l ó l ¡Jesús hija, q u é t o r p e p e r o q u é t o r p o n a eres! ¡Casi q u e m e d a n g a n a s d e eütriiKirte la trlpita á ver si te hago hablar cotno a la A LOLÓ (qjií Sí estd calando tus ¡m- rnciciifs d sii hfrntfiíto y maestro, Le pune ios puHos ante la carn, CQuiO ifuera d boxear, y aprieta nids firme en Sns rttoj imttafii or. -f 7i! f. gnt, íii. te da vergüenza ser m á s tonta q u e l a muñeca? Y adcmáíi, q u e y o me a b u r r o mucho á tu lado; como Jio hablas ni sabes más que meterte loa p u ñ o s por ¡í cara, ¿qué v o y á hacer contigo? I,01, Ó (riendo esiiipidanisnte) HIH hí, h QuiQUÍN (ahombrado) -Pcro ¿qué tíeue esta criaturñ? jSi parece un cerdito chico! (Gritando. ¡Mamá, mamá! E S C E N A I I -D I C H O S Y Í. A ATAWA. aiAMA, -tQué gritos son éstos? (i niquin. ¡Siemp r e estaríaíi atonuentaTído á la pobrccíta I,o! óJ QüiQUÍN. -No, m a m á estaba dándole la primera lección. MAMA. -Es lo mismo: el primer tormento. (yJ I Jy cosfíMdota en bracos. ¿Qué te pasa ¡i ti, sol mío? Qxié te haccii? I,O Lij (acaricía ido y baboseando d SU ntadrej) Gí ¡i, ¿ílit Üt- iTQiTÍN (Te 7 neddtido ¡a) i, HH liü Vaya u n a gracia! Quieren tú la m u ñ e r a p a r a tí? ¿d J, que comprende ptrffetanu nte la que U dicen, pero se obstina en enipUar íodoí ios iengutifes mert s el corriente y usual entré personas rfgitlares, hact síftos de que st quiere ia TRitiíecaj y aun diez muñteas si se las o recieirn. QEJiQufN- ¡AIiHtnnanla! Conque ¿SÍ la quieres p a r a ti? P u e s rabia, que p a r a li no es. A u n a pcp- a como esta h a y que hablarla, entreteijerlan cantarla, mecerla, dormirla, ¿Y t ú qué sabes d e CGof P o b r e c ¡t a í í E n cnanto te la dejaee, perdería el habla, se pondría m u d a 3- tonta como tú... (HuntfjmEdndosf un p cc Vamos, escncba, Loló; entre yo y la muñeca, vamos k cníiefuirte á decir papk y mismd Fíjate bien, (QbUgctnda d ¿a miiíi a d que hable can iá bo eíI fKrgo. ¡Po- pd ¡ma- TndL, del Q u i ü u í í í (Lo ve. s? Ya se sabe la lección. M A M A (Q n é Iitccíóní ¿Pues quií dice? QLIJQUÍN, -Dic ma- md. ma- md y bien d a n t o lo mismo q u e la muñeca. MAMÁ- ¡Qué va á decir, tonto! ¡Si eso más b i e n parece el graznar d e un patito! f ÍÍJI J te herido en su decora pro esionat y se P ie cenia un tomóte V a y a a s í s o n m u c h o s d e l o s q u e s e LOLÓ fftüciiTidQ itn grjri fs uerto pura iniiíar el gañida de ia miJl rca) Gñí. gñi, s t. liiaUJO DE C. meten á maestros: con tal q u e los chicos r p ¡tan lo que ellos dicen, ¡aunque gra 7, ne -3 W. E.