Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
f mp Tt rT os graves esseros la euba de la sidra espumosa rodean. Se pronto las vooes frenéh cas suenan. ¡Versolarish repifen las mozas, y los mozos se inaifan y retan de ventana á ventana y eomponen en eúskaros ritmos sentidas ternezas. os viejos los oyen y el suelo golpean, y chupando sus pipas, repiten 2 a no hay oersolaris que animen las fiestas y las viejas comadres murmuran í o que es como SPedro. iqué coplas aquéllash Sn esto, un anciano de andar perezoso, temblando se acerca. ¿Qué hablabais da SPedro? Xas coplas mej ores son siempre las nuevas. as otras... pasaron. ¿Quién eres? -Soy ÍPedre aquel Versolari que algunos recuerdan. ¿Ss posible? ¡Jío hay duda... es el mismol ¿Sonde estuvo? legó hasta la aldea el rumor de su muerte. -ff ues nada; fué aquello mentira, y aquí está de vuelta, á morir con los suyos. ¡Qué dicha morir en la aldea I ¡Cuántas veces en tierras lejana; recordando mil nombres yfeehgs, en las noches del trópico ardiente su guitarra traduj o sus ponasí ¡egS el Versolari; ya no hay quien se atreva á retarle; los mozos yaeilan y el viej o protesta; y, al fin, un acento en los aires seguro se eleva. í ¡2i en haya el anciano ruiseñor armonioso que llega á cantar en los viejos castaños perdidos amores, pasadas grandezasl ¡Sichcso el que olvida los viej os castaños y, lleno de vida, cantando se alej al Con voz balbuciente, á su vez el anciano contesta: i3- loreae el almendro, retoñan las selvas, las almas cansadas, los montes más altas conservan tan sú lo las nieves perpetuas, Son los ayes del viejo, que canta, azorados adioses que tiemblan. as voces del nido son dulces promesas. Sorrión, no abandones los viejos castaños: no hay otros castaños ni ramas como éstas, iS eliz Versolari el que nunca salló de su aldea ni tuvo ambiciones, ni lanza, si vuelve, el sollozo, el cantar de la penal LEOPOLDO L Ó P E Z DE SÁA n rli DIBUJOS DE ALEEari