Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A JS fW- SyLmr. r 7 UNA PARADA ni una pulga. Tampoco ha de cortarse el pelo ni las uñas, salvo en los sitios prefijados, ni se le permite usar más joyas que un anillo en el índice y un sable en el cinto. Al entrar en la Meca el peregrino recita una porción de complicadas plegarias, se dirige á la Kaaba ó Lugar Santo, penetra en el templo por la puerta de la Salvación (Bab- assalama) dejándose á la puerta las babuchas, y se dirige á la piedra n. egra misteriosa, haciendo grandes aspavientos y zalemas. Si la afluencia de gente se lo permite, besa la piedra; si no, la toca y se besa la mano, y á veces tiene que contentarse con llevar u n a v a r a tocar con ella la piedra y besar de ese modo indirecto. I uego empieza la procesión alrededor de la Kaaba, dando los peregrinos siete vueltas con el corazón hacia el lado del templo. Después otros besos á la piedra en que se ve la huella del patriarca Abraham, contemplación del Lugar Santo desde lejos con nuevas oraciones y súplicas, diversas procesiones, carreras y ceremonias y unos cuantos días de meditación hasta la fiesta del Bairam, con la que la peregrinación se da por terminada, y cada musulmán se vuelve á su oliro, ostentando en adelante el preciado título de i Ilach; esto es, el peregrino. ILsS. LLEGADA A LA MECA FOTOGRAFÍAS MOBJLLO