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-1 fc i 3 S s j ¿Con qne una piececita? iNo mo parece mal, amigos míos! ¿Y ustedes solicitan mi consejo, mi protección, mi ayuda y mi prestigio! ¡Pues se han lucido ustedes viniéndome á buscar con tal motivo! ¡No, por Dios! Ante todo, guárdense el mamotreto en el bolsillo, pues no han de convencerme colocándome todo el manuscrito. Me figuro lo que es, y de antemano conozco las escenas y los tipos, los números de música, los efectos, los chistes y el estilo. Por mucho que hayan hecho, de seguro para romper los moldes, hoy antiguos, no habrán podido ustedes prescindir de elementos tan precisos como son los paletos y los chulos, las niñas cursis y los pollos tímidos, las patronas groseras, los maestros, los alcaldes, los síndicos, los maridos celosos, las esposas, más celosas aún que sus maridos, y los burros que salen sin llamarlos como muchos autores que salimos. Les aseguro á ustedes que, sin querer, siguieron el camino por donde fueron desde ya hace mucho losmü ntoresqueenel mundo han sido. Por eso, antes de nada, puesto que me lo piden, yp. me obligo stedes como sincero soy conmigo mismo. Es inútil que yo, con gran empeño, les recomiende á ustedes en un sitio donde el mérito propio solamente puede abrirse camino. Ni llevando un mensaje de Silvela, que hoy preside el Consejo de ministros, logran ustedes que el señor de... Gómez, empresario de Eslava ó... de otro sitio, sacrifique sus propios intereses y les ponga en escena el juguetito... ¿Que sí? ¿Que lo consiguen? ¿Que tiene un verdadero compromiso el empresario tal con el Gobierno y estrenará la pieza? ¡Convenido! Poro vamos á ver: y si la noche que podemos llamar del saa- ijlcio, ios señores que toman su butaca pngando más del precio convenido, no se ríen de un chiste ni encuentran nada del aplauso digno y acaban por usar de los bastones para dar su opinión y hacer juicio, ¿les van ustedes á obligar que callen y suspendan las voces y los gritos, diciéndoles á todos que Silvela les ha recomendado y protegido... in que ya ven ustedes si es inútil que busquen mi favor y mi prestigio... o discuto el valor de su saínete; lo doy por admitido; ¡y como tenga gracia, se lo aplauden sin recomendaciones de ministro... FÉLIX L I M E N D O U X DIBUJO DE T. FRANCÉS