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ADT lD DÍA 2 DE MAYO DE lOaS W A un lindísimo jazminero tapizaba las barrosas paredes de adobes no bien enjalbegadas, y un profuso rosario de rojas, gualdas y blancas rosas ceñía como linde el gran cuadro de flores, como las enredaderas acortinaban la reja de la escuela y subían hasta la ventana del principal, habitación del señor maestro. Había allí dos arbolitos, antes enfermos y ahora muy surtidos y gallardos, im peral y un ciruelo. ¡Lástima que á la vieja parra no se la hubiera podido dar un vigoroso reverdecimiento; ¡pero si tenía ya tantos años! A pesar de esto se reparó, y ofrecía un punto que asombraba con algunas anchas hojas y allí era ya posible sentarse á leer como debajo de un amplio ciuitasol. Én jardín estaba convertido aquel antiguo coiralejo herboso, encizañado y triste, en el que tanto tiempo habían crecido desbordadamente ortigas cicutosas, amarillo jaramago, entre algunas malvas selváticas. Todo ello era obra del r estro nuevo Joven de veintiocho años y muy bizarro, don (j- abriel, aunque muy modoso, parecía un gran íieñor y seguramente muy sabio. Era músico, era pintor, tenía muchas habilidades, hablaba con mucha gracia y afabilidad. ¡Es una perla! -había dicho el señor cura. ¡Qué gran claridad iluminaba el entendimiento de aquel nuevo maestro, y qué alma tan hermos ¡a su alma! ¡Portentoso idealismo brillante, inefable é íntimo amor, pensamiento de una noble inteligencia, exquisita afectividad de un delicado corazón se revelaba en las palabras y en las acciones delniae. stro nuevo A poco de llegar Margarita, la de Varsen y Frente al Sol, que con su padre el señor conde de Varsen iba algunos años á pasar la temporada de verano en su casa- palacio, situada á unos doscientos pasos de la aldea, decía á la joven el señor cura párroco: -Pues sí, señorita; la gran novedad es el maes tro nuevo Yo sospecho que es todo un personaj e que se oculta aquí y anda disfrazado entre nosotros. Vino con carta de recomendación de su ilustrísima el señor obispo de la diócesis para mí y del señor gobernador de la provincia para el señor alcalde. La escuela, por supuesto, la ha ganado por oposición. ¡Una miseria! Pero él cuenta con otros recursos, pues todos los meses recibe una letra de veinticinco duros de casa particular. Yo se los veo cobrar en casa del estanquero los días I ó 2 cuanto más tarde. Es muy buenazo y muy prudente, y además un gran cristiano. Enseña á los chicos á hablar, á leer, escribir, hacer cuentas y la doctrina. Ha pintado... pero muy bien, los cartones de láminas de la Historia Sagrada... Además tiene un pequeño armonium y da lecciones de solfeo... Pasa mucho tiempo en un jardín que ha hecho en la escuela... y allí está rodeado de chiquitines... y con los mayores sale al campo y sube al cerro... y herboriza y caza insec-