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flor del a l m e n d r o T i j o Alfonso K a r r que e s U flor es el símbolo EIC- la mipnidfi cia porque nace antes d e tiempo coij lo cual vienen las h e l a d a s y la inatann por regln general, antes que pueda trocarse en fruto sabroso. Sí Alfonso Karr fuera espaijol. hubiera tiíchri r Uc la flor del almendro, tan a b u n d a n t e en líuustrn país p n e d e considerarse como emblema del carácter, de la idjosiucrasia n a cional. Lo q u e ahora suele llaniatsc la fnentatt ud espailolaj es cosa m u y parecida á la flor del almendro: alj o ínstintivon prcí nal uro. rápido, muy hernioso, m u y brillante, de colnr tau delicado v quebradizo, que prnutn se aja; alj o que promete m u c h o y q u e en la mayoría d e los casos n a d a realiza. A iiín ún árbol más que al almendro se le ocurre la cndcnioniada idea, de echar las flores antes q u e las hojas. A uiugún pueblo mas que al esp lñol se le pasa por las mientes el funesto error d. pnucr por delante de toda la labor diaria el t u s u t i í o y la poesía, que en toda sociedad bien organizada vienen después del trabajo útil y de la rcflexióu provechosa. Qviien tiene su capital en almendros, á no bailarse éstos en clima i; ual y templado, poco medrará. Quien tiene sus fondos intelectuales en bellas y poéticas fantasías y lia de exponerlas á Ins desí j a l d a d c s de uu ambiente tan inseguro como el de líspaña, n o puede hacerse rico, ni siquiera g o í: ar de u n a tranquilidad mediana. Pero, en cambio, cuando el ai: ar d e los tiempos viene bien y las flores del almendro cuajan, y sus verdes y valientes frutos se endurecen y doblan con su peso las r a m a s retcireidas del arbusto la cosecha ti! d e las unís ricas y productivas. De igual modo, cuando por la frente de uno de nuestros soñadores y poetas cru ji u n a idea luminosa, y por ventura lo ra cuajar en la realidad, ¡ah, entonces... entonces rcgalamoH á Ja h u m a n i d a d m u n d o s nuevos, los cí nquistamos en nuestra propia alma, descubrimos los canales y ríos de la hum a n a sangre ó escribinius el Quijuíe.