Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
t p -VV. v ¿1- O- fl- r í I? í. r i í f- í- í- Iril. ffi TT n: i B! B ft ¡t 1 í- Vi M I J ji iLA iiffcl I i l- r Tffi -i. t- jf F -ni -ar i c í B Wf k -taP W A W jT 3 a A. PRIMITIVA FACHADA DEL TEATRO REAL 5 FOT. A íENJO EL TEATKO KEAL íí ¿ÍX ¡L teatro Keal se inauguró el martes 19 de Noviembre de 1850, día del santo de S. M. la reina doña Isabel II, q ue tanto empeño había tenido en ver terminadas las obras. Se puso en escena la ópera en cuatro actos La Favorita, letra de Eoger Vaez y Scribe, música de Donizetti, cantada por la Alboni, Gardoni, Barrailhet y Formes. Era presidente del Consejo de Ministros el duque de Valencia y ministro de la Gobernación el conde do San Luis, que con la actividad que imprimía á todos los proyectos que quería realizar, dio gran impulso á los trabajos hasta verlos felizmente terminados. La reina Isabel tenía entonces veinte años. Hacía cuatro que se había casado, y la corte estaba en un período de esplendor extraordinario, sucediendo los beneficios de una paz ganada á costa de muchos esfuerzos, á los temores é incertidumbre de la guerra civil. Figuraban á la cabeza de las damas de la Reina la duquesa de Villahermosa, abuela de la que hoy tan dignamente lleva ese título, que han ilustrado la santidad, la belleza y el saber; la marquesa de Alcañices, madre del actual marqués, que hizo popular desde la alcaldía de Madrid su título de duque de Sexto, y dama de una extraordinaria hermosura; la duquesa de Alba, bisabuela del duque actual y madre del que casó con la hija de la condesa del Montijo, hermana de la emperatriz Eugenia; la marquesa de Villadarias, hermana del duque de Medinaceli, primer esposo de la duquesa de Denia; la princesa de Anglona y la marquesa de Miraflores, que ha llegado hasta estos últimos tiempos al frente siempre de obras piadosas. El elemento joven lo formaban las hermanas del marqués de Santiago, que fueron después condesa de Sástago, marquesa de Vallehermoso, condesa de Puflonrostro, marquesa de Perales, baronesa de San Petrillo, condesa de Giraldeli y señora de Longoria; las hijas del marqués de Malpica, do las que la mayor fué aquella noble é inolvidable marquesa de Santa Cruz, camarera mayor de las reinas doña María de las Mercedes y doña María Cristina, y verdadero tipo de la gran dama española; las hijas de la duquesa de Gor, de las que la mayor casó en primeras nupcias con el marqués de Povar, duque de Arión, y en segundas con el marqués de NQ. valiches; sus hermanas fueron condesa de Víamanuel, marquesa de Bélgida y condesa de Cantillana. El general Fernández de Córdova consagra á esta espléndida juventud aristocrática elocuentes páginas de sus interesantes Memorias. Con estos elementos, puede figurarse lo que sería el teatro Real en sus primeros tiempos. Las principales familias de la aristocracia se abonaron á los palcos, que quedaron como vinculados en ilustres casas. La de Medinaceli tomó el que aún posee la duquesa de Denia, que brilló allí con todo el esplendor de su juvenil belleza. La de Alba, el proscenio que está enfrente, y que fué el estuche de aquella dama de sin par elegancia que lució al lado de su hermana la emperatriz de los franceses. A la duquesa de Alba sucedió en esta platea María Buchental, la hermosa brasileña, que fué una de las celebridades de la sociedad de Madrid, y á la muerte de esta dama la tomó la sociedad de palcos, que hoy la disfruta. El duq; e de Valencia se abonó á la platea que después se ha llamado de la infantil: Salamanca tenía la de