Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
KINTfiN ES DE MADRID LA P USeXA DE AL- CJ LX B cü íin nn arco de triunfo- grande, slmálf- ifa, decorosa en n dásica eatructtira; nada maravilLoea on sn n r o a m e n t a d ó n Pfiro ep algo tan caracterÍBtlcQ de eHto Madrid, qne ein ese xnocum nlo no se concebiría HQ m or caíle, i U calle famofla y admirada. B- ¿Qaé te parece eeta calle de AlcaTó? -preg: oii1 é á nn amfgo la prímoía Tez que La vio. -iQaó línapa esl- -mí contentó; -y yo creo qoe híao HD más acertado elopio. La Faerta no hay qne verla á la luz r e p l a r d e d e n l o del medio dfn, ni cnando la mnohedninbre ünye carao nn enjambre sonoro, mnltif- olor, en dirección al circo en que hombrea y bestiaa lacen ea coraje y gallardía; BU mejor hora PH el crei ú cnlo; na mejor ocasión, la eoledad. Vista así, m s cnoqnieta, nos conmueve, parece qne ea aleo sagrado qne bftbJa desde lejaroa borízontee, deflde lontanan BN hJp ljSricaB en qne resplandecen grandevas, trlnnroe, dígnidaden Sn tonogrÍH, al d ptacarse sobre el vivo color de rosaw del cielo ciepoBcnlar, adqníeie ana melancolía inñnita, esa trinleía vaga y snave de las cosas, que llega at filma, que inflnye en lae ¡dtas. Aquellos trofeos gnerreTOP qoe la coronan; aqnella dotdadea aladas; aquel fabnloao cnerno de la atondancTa, qne viertfi flobra la Eepaílft ideal el raudal inagotable de ona ríqueía eoflada, eon para noeotroa COSHH triates, antiLraamente gloriosas; hoy, casi Barcáaticaa en nuestra soledad, en nneatro decaimiento, en noeiitra pobreza. Deadfi el gran arco central envuelto en la aombra de aquella maaa gris, de aspecto frío, ve el observador, mirando baria poniente, nn Madrid fanláatiro, on conjnpto de caprichosaa lineas, de VL ne da ú aaaviziidnrj por el vabo de n n a brnma sntíl qne ee alza del eoelo húmedo ó la traen los airee de la sierra. El rnmor coníoso del tttjín bnmano ee levanta y esparce también como otra brnma sonora, en que Ute la vida del grao pneblo... Sobre la franja cárdena del ocaeo ae deatacan laa cápnlaa plomlíaa y laa agnjas de laa torrea, se oye el son de las campanas, el tmeno de loa cocbea al rodar sobre la piedra; y aqní, allá, ea loda la extensión que abarca la viata, van snrgiendo Incee pálidas, encerradas en sns globos crlatallno en que la. flrnn inaga hace vibrar an faeraa prodigiosa, JoeÉ NOGALES DIBUJO n i HCERTAB