Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
s f. a Sáifetí IB r SL- MAJKSTAD Y A L T E Z A S U R A L E S E N T R A N l l O E LA FAURICA DE A R M A S Dlí m i l í l i o Dia 4. -Visita á la fábric a de armas de Oviedo. Admirable contraste con los espectáculos de días anteriores. Del silencio de las basílicas hemos pasado al ruido ensordecedor de las manufacturas. El Ee -recorre uno por uno los talleres, haciendo al coronel- director de la fábrica D. Ensebio Sanz tan atinalias preguntas, que los jefes y oficiales y los maestros de taller se quedan admirados del conotámiento técnic o que S. M. revela. Por su parte, el Rey se entusiasma al observar el buen orden de los talleres, la novedad le la maquinaria, la pericia de los obreros. Pide al coronel una lista de éstos para darles las recouq) ensas merecidas. EL R E Y r R p r r r x D O E L T I A EX E l líEI AR I V M E M O D 13 CA. IAÍ; D E I- L SJi. DON AI. FOXffO X I I I A C O M P A X A D O D E L C O R O N E L D I R E C T O R D E I, A F Á B R I C A DE ARMAÍ D E U S E Ü I O SAXZ Al salir de la fábrica se repiten las aclamaciones. Una mujer del pueblo dice: ¡Qué rey tan momno! y Kl Uey sonríe y saluda. A los demás nadie nos dice nada, ¡Qué lástima no ser rey... y no tener dieciséis años! F O T S ASEXJO AííGEL M A R Í A CASTELL