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A sido esta fiesta, sin duda alguna, uno de los más brillantes números del programe, hasta el punto de poder asegurarse que las batallas de flores que con éxito tan grande se celebraban en Niza y en Valencia, poblaciones favorecidas por las caricias del sol y la opulencia del suelo, ban quedado aclimatadas entre nosotros, y no habrá festejos madrileños en los cuales no figuren. Los ferrocarriles, a c o r t a n d o las distancias, nos traen á Madrid en muy pocas horas toda la primavera de Valencia en ramos de rosas y claveles, y lab bellísimas manos de las madrileñas diaparan, con esa simpática intimidad que entre las rosas y las manos femeninas se establece, los olorosos proyectiles como si los hubiesen recogido del arbusto cargado de rocío que medra opulento y vivaz en la hermosa huerta valenciana. H COCHE DE PALOMAS, DE L SEÑORA DB uaCOLA. -PBIMER PREMIO DE CARROZAS ADJUDICADO Á COCHES La batalla de flores del martes fué un espectáculo maravilloso, digno por su animación y por el buen gusto que derrocharan cuantos en la elea tomaban parte, de la solemnidad con cuyo motivo se celebró la fiesta. Para ella se puso á contribución no sólo las galas de la primavera levantina, sino la habilidad imponderable dolos artistas valencianos, que en esto de manejar flores y fingir con ellas fantasías admirables, son verdaderos maestros. La fatnllia real y los príncipes extranjeros que han venido en representación de sus países respectivos á la Jura de D. Alfonso XIII, asistieron á la batalla y tomaron parte en ella, siendo combatientes tan aguerridos como lo elevado de su alcurnia requería, y tan asediados como por las mismas razones era lógico. Dignas de todo elogio resultaron TOCADOR LÜIS XIV, DE LA MARQUESA DE TORRELAGUNA. -SEGtNDO PREMIO FALÚA DE CLAVELES BLANCOS, OCUPADA POK LAS MARQUESAS DE TENORIO, VALDEfUENTES É INESTRILLAS, Y SEÑORITAS DE ALAMEDA Y DÍAZ. CARROZA DEL AYUNTAMlE TO, FÜBRA DB CONCURSO las diez carrozas adornadas por encargo del Ayuntamiento, y en las cuales lucieron su belleza distinguidísimas damas. Las carrozas habían sido distribuidas entre las autoridades, la aristocracia, el cuerpo diplomático y los directores de periódicos madrileños. La iniciativa particular no presentó carroza alguna, pero sí tan gran número de coches adornados con gusto exquisito, que la tarea del Jurado no fué fácil, ni mucho menos. Con más tieicpo y espacio mayor hubiéramos hecho una información completa de tan brillante festejo; apurados por el uno y escasos del otro, nos limitamos á recoger las notas más salientes de tan hermoso festival, ofreciéndoselas como un avance de tan sugestivo número de las fiestas de Mayo á nuestros numerosos favorecedores. FOTOGRAFÍAS ASENJO