Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ALCÁZAR D E E V l l LA Al mediodía de la gran basílica sevillana hállase el Alcázar, el hermoso palacio árabe (Jue habitaron los reyes abbaditas, almohades y almorávides, y después faé residencia del Santo Bey conquistador. D. Pedro I de Castilla hizo importantísimas obras de restauración, que duraron desde 1353 ál 36i. Junto ala puerta llamada de Banderas cuenta la tradición que tenía su tribunal el Rey, y aún se conservan algunos trozos de la silla de piedra en que acostumbraba á sentarse. Son notables, ya dentro del Alcázar, el Patío de la Montería, llamado así por haber tenido en él sus habitaciones los Monteros de Espinosa; el Patio Grande, en el que se alza la hermosa fachada principal, cuya portada es de lo más suntuoso y rico que existe; el Patio de las Doncellas, el de las Mufiecas; el Salón de Embajadores, que puede conside- rarse la obra más hermosa de cuantas ha producido la arquitectura oriental; el Salón de Carlos V; el Dormitorio de los Reyes Moros, y otras varias estancias cuya enumeración sería interminable. La Torre del Oro, construida en 1220, formaba parte del Alcázar; en tiempo del rey D. Pedro la habitó dofia Aldonza Coronel, favorita del Soberano. Hasta 1821 estuvo unida á la Torre de la Plata por el trozo de muralla que partía desde el Alcázar. Los hermosos jardines que rodean aquella espléndida posesión han sufrido grandes reformas, pero aún conservan su aspecto pintoresco. En él existe todavía el pabellón que hizo edificar Carlos V, cuya arquitectura entre italiano y oriental le da tan oríginalísimo aspecto. FOT. J. LACOSTE