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jífíT ADA mes tiene su particular devoción y está de k dicado por la Iglesia á celebrar los nombres más gloriosos de su Martirologio, pero al mismo tiempo los míseros mortales buscan en cada mes la resolución de nn problema; y así en Diciembre, por ejemplo, se pide con pretexto del aguinaldo, en Junio para tomar los baños indispensables, en Agosto con motivo de las innumerables kermeses que se organizan para los pobres, y en Abril plenamente justificado con los beneficios. Efectivamente; Abril no sólo es el famoso de las aguas mil, sino el de las funciones benéficas en honra y provecho de todos loa cómicos. A los beneficios de las primeras actrices y de los primeros actores suceden otros de menos importancia, y los últimos ya se dan mancomunadamente, y se anuncia en los carteles de modo alarmante: Beneficio de los Sres. Gutiérrez, Lamprea, Pastoret y Godínez. Después vienen los del coro de señoras y de caballeros, bien en una pieza como coro de ambos sexos, ó separadamente; luego el de los acomodadores, del personal de contaduría, y en seguida, inmediatamente, comienzan á surgir las familias desgraciadas que es una bendición; es decir, al revés. Generalmente suele haber algún rozamiento que otro sobre cuál ha de ser el primer beneficio, y la lucha se entabla entre las dos primeras damas jóvenes y entre los dos primeros galanes; las características y damas matronas y los actores de carácter suelen ser más fáciles de contentar. Inmediatamente de anunciado el beneficio, los artistas acuden á todos sus conocimientos para colocar las localidades, y los maridos de las actrices, que no tienen más profesión que esa, son los que se encargan de llevar la lista de los admiradores de su señora. Una vez enviadas las localidades, comienzan las decepciones, y unos devuelven el palco porque no dan razón, ó por estar fuera, ó porque quieren precisamente que sean de la fila 4. a las butacas y del callejón. Los que no tienen más remedio que sucumbir, empiezan la peregrinación por las tiendas en busca de un objeto que aparente y no sea, propio para regalo de beneficio, y en último caso se desprenden dolorosamente de algún mueble del hogar querido. La batalla está en conseguir para la noche de beneficio el estreno de una obra de fuerza. Y sobre cuál délas dos damas jóvenes lleva el estreno al agua, hay también su pendencia. Ya los que siguen en la escala inferior se dan por muy satisfechos con el estreno de un fin de fiesta, ó lo más la reprise de una obra no representada hace muchos años. Luego los periódicos vienen coa la indispensable lista de los regalos, con lo de cajón: c Entre otros objetos de verdadero gusto y arte, vimos una boquilla del señor Amperes; dos tomos de las Odas de Horacio en latín, del distinguido poeta Escalopes; un bastón con caña de pescar, del comerciante Santisteban; dos marinas del notable pintor Tari ido, y muchos más que convertían el cuarto del Sr. Balsalobre en artístico bazar. Generalmente, el no seguir copiando la lista es porque el beneficiado no tenía más regalos que los apuntados; pero la vanidad es tan pueril, que hay quien regala cosas sólo por verse en letras de molde. En ¡08 benefloioB de las actrices, las madres llevan la cuenta de todos los regalos, y no piensan más que en si su niña ha tenido ó no más que la otra, y se lo cuentan á todo el mundo. Y desgraciado del que no acepte las localidades de beneficiol Toda su vida será víctima de una terrible maldición gitana. Y dirán desdeñosamente: cMira, por allí va Gustavo; jquó indecente! ¡haber devuelto las siete butacas que le mandél LUIS G A B A L D O N k- f