Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
E L Último domingo verificó su entrada solemne en la capital de la diócesis el nuevo obispo de MadridAlcalá D. Victoriano Guísasela y Menéndez. De la estación del Mediodía se dirigió el Sr. Gaisasola, seguido por una brillante comitiva, á la iglesia de Santa María, y en el presbiterio de este templo se revistió el nuevo prelado de los ornamentos pontificales, encaminándose á la catedral procesionalmente por la calle Mayor, calle de Ciudad Rodrigo, Plaza Mayor y calle de Toledo. Bl público que se apiñaba en todo el trayecto desde Santa María á la Catedral, era considerable, y un hermoso sol de primavera hacia brillar los bordados de las casullas f el oro de los uniformes que vestían casi todos los que figuraban en la procesión. Cuando el Sr. Guisasola entró en la Catedral cantóse un solemne Te Deum, y el obispo de Madrid- Alcalá bendijo al pueblo. En éste ha causaPASO DE LA COMITIVA POK LA PLAZA MAYOR do favorabilísima impresión la juventud del Sr. Guisasola, quien no alcanza actualmente los cincuenta afios de edad, juventud que garantiza sus iniciativas y fecundos trabajos en la difícil diócesis que ha de regir pastoralmente, iniciativas y trabajos que deseamos sean coronados por el más feliz éxito. UANDO aúa podían esperarse frutos sazonados de su ingenio, ha muerto en Madrid nuestro querido amigo y colaborador D. Javier de Burgos. Sos primorosos saínetes, tan aplaudidos por el público, acreditan que no todo ha muerto con él, puesto que esas deliciosas producciones de su pluma vivirán siempre, y lejos de caer olvidadas, cobrarán mayor estimación y lozanía con los afios. Pero si esta supervivencia del ingenio puede consolar á algunos de pérdida tan dolorosa, nosotros, que estimábamos además en JavieíjSe urgxisJabondad casi infantil de su espí- C EL OBISPO BAJO PALIO SALIENDO DE SANTA MARÍA DE LA ALMU DENA FOT 06 S. ASENJO ritu, la cual solía manifestarse con chistes y gracejos por ese encantador maridaje de la bondad y la alegría, jamás podremos olvidar al hombre que tenía tanta salud en el corazón como risas en la mente. Sus restos fueron inhumados en el cementerio de San Justo, acompasándolos á la última morada todo el Madrid literario y artístico. En esta casa de BLANCO Y NEGBO, donde se consideraba á Javier de Burgos como amigo carifioso y colaborador predilecto, habrá siempre una frase de afecto para su buena memoria y otra de admiración para su fecundo ingenio. n ÍAVIEE DE BURGOS FOT. COMPANY