Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Y, en efecto, las descargas se suceden, hay heridos por ambas partes é interviene la Cruz Eoja, ni más ni menos que en un campo de batalla La tercera fotografía es la más expresiva de todas. En ella se ve algo tan terrible como lo que adivinamos en el semblante de un mudo. La inmensa Rambla ha quedado en pleno día desierta y solitaria; á lo lejos se divisa tan sólo una pareja de guardias civiles de caballería. Las puertas cerradas, las aceras limpias, los árboles parecen levantar sus brazos secos preguntando, llenos de asombro, dónde se ha ido la gente que dé ordinario hormiguea en toda aquella extensión corriendo y gritando. Los edificios enormes parecen contemplarse en silencio, entreabriendo los ojos de sus balcones, sin atreverse á que por ellos salgaa cantos de mujeres, gritos de nifios, gorjeos de pájaros, esos mil ruidos que son el lenguaje de las casas. Otra fotografía refiérese á la pavorosa cuestión de las subsistencias. La tropa, LA C R U Z R O J A A U X I L I A N D O k UN H E R I D O EL CARRO DEL PAN PROTEGIDO P O R FUERZAS DE CABALLERÍA i. Mr. i que es quien paga el pato siempre en semejantes ocasiones, ha elaborado el pan para el atemorizado vecindario, y la misma tropa tiene que hacer la repartición, protegiendo la marcha de los carros y defendiendo á las libretas y á los panecillos contra la muchedumbre irritada, como si el pan fuese un odioso tirano. Por fin, uno de tantos momentos de aparente calma se representa en la última fotogralíá, donde puede verse la Eambla ocupada militarmente. De esperar es y de desear que cuando estos grabados salgan á luz sean recuerdo histórico más bien que actualidad palpitante. LA R A M B L A O C U P A D A M I L I T A R M E N T E F O T L A U R E A N O BARCELONA