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CONSULTA DE BLANCO Y NEGRO ¿Qué opinión le merece á usted el Real Decreto de! Sr. Ministro de la Guerra, relativo al matrimonio de los oficiales subalternos del Ejército? Casen bien ó caaen mal, de soldado á general casados quiero yo vellos, para que la guerra en ellos sea el estado normal. MANUEL DEL PALACIO Desde hoy se pueden contar por el decreto, que á mil mujeres ha de enfadar, tres matrimonios: civil, canónico y militar. 3, FRANCOS R O D R Í G U E Z Ese decreto en cuestión, por el fin á que obedece, á juicio mío merece unánime aprobación. Mas, salvo todo respeto, si yo subalterno fuera y enamorado estuviera... ¡me ensañaba en el decreto! JOSÉ ESTEAÑI Valga por opinión un recuerdo. En parte alguna creo haber leído que los generales de Cerignola y Lepante, de Pavía y San Quintín, de Bailen y los ArapileSj se cuidaran de que sus oficiales se casaran ó de que los enterraran con palma. Y sin embargo, vencían. ÁNGEL R. CHAVES Ese famoso decreto, tal como lo entiendo yo, al subalterno conviene, pero á las muchachas no. EMILIO THUILLIEB Reglamentar el amor marcialmente, y hacer de él un bartulo de cuartel como el mauser y el tambor, es alterar de la tierra la augusta y tranquila faz, trocando un iris de paz en negro pendón de guerra. EL SASTRE DEL CAMPILLO El decreto es inhumano. ¡Ay, si yo fuese mujer solterita y de buen ver, amigo don Valeriano! Si yo llevase pendientes, se iba usted á divertir. ¡Los sordos me iban á oir sobre eso de los tenientes JOSÉ JACKSON VEYÁN El decreto de Weyler demuestra una verdad sabida y dolorosa: que la sociedad y la Naturaleza no andan de acuerdo. Por eso me parece mal. ¡Lástima que esa absurda discordancia no pueda arreglarse con decretos! JOSÉ NOGALES Que se case un subalterno y no tenga qué comer, y concluya la mujer por decirle: ¡Vete al cuerno! y él corte el nudo gordiano, y se acabe el matrimonio y se lo lleve el demonio, ¿qué te importa, Valeriano? R. DE LA VEGA Sin negar la buena fe del veterano sesudo que ve en esa Ley escudo del bisoño, opino que, si una vez ya puesta en práctica, Venus y Amor se dan arte, ¡pobres los hijos de Marte que quieran cambiar de táctica! JAVIER DE B- JRGOS Dudamos que haya quien eso alabe, quien no lo encuentre pueril y raro El casamiento sin luz es grave; pero lo otro sale más caro ¡Qaé duda cabe! S. Y J. ALVAKEZ QUINTERO Siempre es mejor casarse (dijo el glorioso Apóstol) que abrasarse. Weyler opina y manda lo contrario. ¡Su decreto es impío é incendiario! MARIANO DE CAVIA Opino que el mioistro da testimonio de que le preocupan ciertos aptíros, separando al teniente del matrimonio á la honesta distancia de doce duros. Pero pienso, por esas mismas razones, que si con esos duros ya no hay aprietos, mucho mejor se arreglan ciertas cuestiones con pagas decorosas que con decretos. CARLOS LUIS DE CUENCA Si fuera joven, me parecería mal; á mis anos, me es indiferente. BALBINA VALVEKDE Me explico las razones que han inspirado al Sr. Ministro de la Guerra su decreto para la Censura. Como la primavera es la estación en que se forman los nidos, la juventud debe ser la época en que se fundan los hogares. En ese dichoso período de la vida es cuando menos falta hace el dinero. El que se casa joven, busca compañera para atravesar el valle de la vida. El que va talludito al matrimonio, enfermera que le cuide. ¿De qué sirve tener más sueldo y más renta, si hay que gastar más en pastillas para la tos y en menjurjea para el reuma? J. G, ABASCAL