Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
os damas ilustres por su nacimiento, universalmente admiradas en tiempos ya lejanos por una belleza tan grande como su discreción, y que llevaban nombres de esos cuyo sonido evoca un mundo de recuerdos, han fallecido en la semana última: la Exorna. Sra. Dofia Alejandrina Tascher de la Pagerie, duquesa de Valencia, viuda del general Narváez, y la Excma. Sra. Dofia Julia Fernanda de Dominé y Desmaisieres de Téllez Girón, duquesa viuda de Osuna, condesa- duquesa de Benavente, y heredera de aquella insigne y espléndida casa, que fué grande en su decadencia como en su esplendor. La generación actual no ha conocido á la duquesa de Valencia, ni tiene de su ideal hermosura otra idea que la revelada por las entusiastas frases de Oórdova en sus Memorias. Dulce, fina y elegante en el sentimiento como en el traje, parecía, unida al general Narváez, la consabida alegoría de la bellexa dominando á la fuerza. Sólo que, al revés de lo que sucede en la fábula, la fuerza se sobrepuso á la belleza, ¡r las brusquedades y caprichos del terrible general pudiei on más que la dulzura y bondad de su esposa. Hermosísima fué también la duquesa de Osuna, casada con D. Pedro Alcántara Téllez- Girón, hermano del duque D. Mariano el Grande. Por la duquesa de Osuna pudo decirse aquello de la cara es el espejo del alma. Pocos literatos y artistas espafioles serán los que no hayan conocido á la aristocrática dama, cuya clarísima inteligencia y cuyos artísticos gustos se revelaban en una conversación ingeniosa y delicada como pocas. La duquesa de Osuna era una de las tres damas por quienes dijo un gran escritor que si se perdiesen las mejores obras de Lope, Calderón y Tirso, ellas sabrían dictarlas de nuevo y acaso mejorarlas. D E X C M A S R A D U Q U E S A VIUDA D E OSUNA REVISIÓN DE LOS B I L L E T E S D E L O T E R Í A E N L A C A S A D E LA M O N E D A o es posible evitarlo: en calles, cafés, tranvías, teatros y reuniones de cualquier clase, el tema de todos los diálogos, el asunto que á grandes y chicos preocupa y acongoja no es ya la moribunda discusión de los Presupuestos, ni el alza ó baja de los francos, ni el pago en oro, ni nada de eso: lo absorbente, lo interesante, lo dominante es la falsificación de los billetes dé la lotería de Navidad. Y no es sólo en Madrid; la efervescencia es acaso mayor en toda la Península, sobre todo en los sitios donde no es fácil comprobar la legitimidad de los billetes; y lo que es peor, iniciase ya una corriente de desconfianza en los países extranjeros, donde tanta parte se toma en nuestro vicio nacional. Esto es lo más sensible de todo: porque desacreditados por otra infinidad de conceptos, ya lo estábamos; pero quedaban en pie dos úni- N