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los niños, vendidos como esclavos en el Sahara y en los asis de Tafilete, y sus tierras, que no han vuelto á ser lo que eran, repartidas entre los vecinos que coadyuvaron á su destrucción. Entretanto que llega la hora del castigo para los culpables de hoy, Torres, lo mismo que los demás dignatarios marroquíes, tiene que con tentar á unos y á otros con buenas palabras; y yo que le conozco bien, pedir á Dios que le llegue á él la hora del descanso y que el Sultán le permita retirarse á su casita de Tetuán, abandonando la residencia de Tánger, donde tantos disgustos ha tenido y donde tanto tiene que sufrir. Más de una vez ha pedido su relevo, y todo lo que ha podido obtener es que se le nombre un consejo que le ayude en sus trabajos, del que forma parte su hijo y probable sucesor. Torres tiene toda la confianza de su Gobierno y la de los represen- C O H T I N G E N T E A R M A D O DE UNA T R I B U B E R É B E R M O R O S D E R E Y E N T R A J E D E GALA tantes extranjeros que conocen su h o n r a d e z Ha sido el primer dignatario marroquí -y tal vez sea el único- -dotado ¿on sueldo decoroso, con el que no tiene que acudir á trapacerías que en Marruecos, y ya en otras partes, son moneda corriente. Como todo moro de valer, debe descender de los españoles prisioneros de Jacub- elMansur, que se hicieron musulmanes en Babat, ó de los moriscos de origen español que se refugiaron en Tetuán después de la rota de Granada. Los Vargas, los Garcías, los Alvarez y tantos otros, conservan cuidadosamente la tradición y se envanecen con sus apellidos castellanos. Torres tiene ya mucha edad; pero se conserva bien. como puede verse en la instantánea que acompaña á estas líneas. Es una especie de embajador universal del Sultán, y no ministro de Estado, como se cree. Este cargo le desempeña actualmente Ben- Solimán, persona co nocida en Madrid y que acaba de ser embajador en Eusia y en Francia. Con éste se ha de entender en lo sucesivo, con la pericia que todos le reconocen, n u e s t r o representante el 8 r. Gjeda, del que me priva hablar la íntima amistad que le profeso. De esperar es que sus gestiones tengan el mejor éxito y nos eviten ir á una aventura que el buen sentido del país rechaza, y cuyo mejor resultado habría de ser el que á costa de nuestra sangre, como ya sncedió, süjetáramos á una vaca por los cuernos j) ara que otros la ordeñaran. FBLIPB O V I L O 32 de Septiembre de 1901. S I D A B D- E L- K R I M BEN- SOLI LÁN (M I N I S T R O D E- E S T A D O) Y SU S É Q U I T O