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Hubiésemos querido que estas líneas, consagradas á enaltecer como penachos de humo de sus chimeneas y el ensordecedor ruido de sus CASA ESCOPET, TSJEKA Y COMl ANIA se merece la gran actividad fabril de Barcelona, fueran trazadas por fábricas, escribe la estrofa sublime del trabajo, tan musical como el TROZO DEL T A L L E R DE AZULEJOS uno de los escritores más notables que en la capital del Principado residen, y á quien acorde más perfecto y más expresivo que el mejor verso del mejor poeta. su constante é íntimo trato con los elementos productores y su diaria observación de la vida barcelonesa coloPero á pesar de la indudable vocación y del certero instinto de los industriales catalanes, de su inteligencia can en inmejorables condiciones para componer las estrofas del himno al trabajo que le encomendábamos. Por y de su amor al trabajo y al progreso, no sería posible que Barcelona hubiese alcanzado en tiempo relativadesgracia nuestra, el escritor aludido nos telegrafió notificándonos que apremiantes ocupaciones le impedían mente corto la ¡importancia fabril que hoy tiene, si al elemento director no le secundará, armonizándose con corresponder á esa solicitud en el breve tiempo que la confección del presente número exigía, y fuerza es que él, aparte de momentáneas diferencias y pasajeros disgustos, el elemento obrero, que con su cultura y su labonosotros mismos realicemos una labor para la cual, sobrándonos entusiasmo, nos falta la autoridad que la pluriosidad responde siempre en Barcelona á las exigencias de la moderna producción. ma de ese escritor tendría. No existe una sola persona que al llegar á la capital del Principado desde esta ó aquella provincia de EsDe todas suertes, ¿qué autoridad se necesipaña, por escasas que sean sus dotes de obserta para reconocer verdad tan inconcusa como vación ó grandes las preocupaciones que la la supremacía industrial de Barcelona? ¿quién afligen, no existe, repetimos, una sola persona ha de negar que en ese gran centro fabril, y merced á la que no note en seguida de qué distinto modo se preseninteligencia y á la actividad incansable de sus hijos, se ta, vive, desarrolla sus aficiones el obrero barcelonés, del elabora desde el más delicado producto artístico, hasta obrero de cualqaiera otra ciudad de España. Sea por proaquellas complicadas máquinas que, animadas por el vapia iniciativa, sea por más amplias condiciones de exispor, han de ser generadoras de nueva riqueza y nueva tencia, el obrero catalán consigue hoy una cultura y goza producción? Cuanto el ingenio y el trabajo humano son de un bienestar que para todos sus compañeros los obrecapaces de crear para las múltiples necesidades de la ros españoles desearíamos. Los gustos, las aficiones, los existencia, cabe hallarlo en Barcelona, si no en idéntico placeres domésticos é intelectuales privativos de la clase grado de perfección, porque eso fuera imposible, al menos media en otras capitales españolas, son ya patrimonio del marchando por sucesivos proobrero catalán, quien amuebla gresos á alcanzar el ideal que su casa con relativo confort, sirve de objetivo á las indusgoza de las delicias de la lectrias modernas. Cerámica, tetura, oye y comprende la mújidos, fundiciones de hierro, sica, para oídos poco educados obradores para batir planchas más complicada y difícil; disde cobre y fundir plomo en tutrae sus ocios, no en la malbos, productos químicos, poroliente taberna, sino en el elecelanas, vidrios... una inmensa gante café ó en el educador gama de creación que convierteatro; esplaya su ánimo los te á la capital del Principado domingos con animadas expeen vastísimo taller, que con los diciones á los hermosos aire- s