Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LU UUl ÜiUb Ua RñiU Da y UL MJ saludo, enferma. Sé que me has evocado con el pensamiento, sentada detrás de la vidriera de tu g j P balcón, mientras esa ronaántica de la lluvia tocaba con sus manos de agua en los cristales la canción del chubasco, y aquí me tienes para iluminar con mi alegría tus nostalgias de convaleciente. Yo prestaré calor á tu cuarto, fuerza á tu sangre é ilusiones á tu alma, sin que hayas de agradecerme nada, porque no hago más que cumplir mi bienhechora misión de dar la vida por donde quiera que paso, lo mismo á las esperanzas del corazón que á las yemas de las hojas ó á las aves de los nidos. Ven, voy á llenarte la mente de ideas azules. Basta ya de llorar la muerte de tu primera ilusión; basta de días tristes, de horas amargas y eternas, medidas por el tic- tac del reloj sin entrañas, que no altera sus pulsaciones ni por el dolor ni por la felicidad. Ahora mejorarás rápidamente con mi ayuda, y mientras dejas el butacón de la paciencia en que has sufrido, cierra los ojos y sueña. Viajas; vas á buscar la fuerza en los brazos de la Naturaleza. Yo te acompaño en el cristal de la ventanilla, te baño el campo de polvo de luz, te doro todas las casitas del paisaje. Donde quiera que dejas caer la mirada te encuentras un rayo de sol que te sonríe. Soy yo, el rayo de sol que te alentó en los abatimientos de tu enfermedad, el rayo de sol que destiló en tu pecho la mansedumbre, el rayo de sol que te vio sufrir y quiere verte gozar. Te esperan la salud, la calma, el sosiego, el arte que interesa, el tnovimiento que distrae... ¿Abres los ojos? Ha sido una ficción; pero yo te he hecho contemplar todo eso atravesando tus cristales, y te he dado cinco minutos de dicha. Es la obra de todos los rayos de sol con todos los enfermos. ¿Qué fuera sin mí de todos los que padecéis? El más horrible tributo á que viene condenado el hombre es al de- las negras galerías de las minas. Es el único obrero que no canta cuando trabaja, porque carece de un rayo de sol. El rayo de sol baja á la metalurgia de atmósfera de fuego, y arranca una copla; el rayo de sol penetru por la reja de la cárcel, y brota una malagueña en el calabozo; el rayo de sol bruñe la camisa que cósela maquinista, y sobre la prenda que apenas da para comer, tararea, tararea un rayo de sol. Mientras haya un rayo de sol tendrá la ancianidad su última juventud. Todas las primaveras echan á volar millares de mariposas que han nacido de su primer rayo de sol. Un prematuro rayo de sol viste de boda á los almendrosy entreabre los labios á las violetas, y otro rayo de solincuba la tierra desnuda del invierno. La historia tiene muchos rayos de sol: sus páginas blancas en que se consolida una paz, ó sus fechas gloriosas en que ae descubre un invento. Yo adoro las ruinas, las enclaustradas, las catedrales y los espejos. Los quince años de la mujer son su rayo de sol. ¡Ahí Te he hecho dormir de veras y has dormido bien, dulcemente acariciada por mí. Se acabaron los recuerdos de tortura, las penas, los desengaños. Si alguien no es digno de continuar en el fondo de tu corazón, arrójalo de él, y despide al médico dicióndole que en lo sucesivo seré yo el que venga á visitarte, lun rayo de sol que te curará con el opio del olvido! JUAN LUIS LEO V DIBUJO DE MÉNDEZ BRINGA