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L A H O K A I3 EL R A K C i í O luEvÁMBKTE S hai) roto las hostilidades entre las fuerzas de Ordon público y el ejército golfemio; pero O esta vez se trata de una guerra sin cuartel, de exterminio, de destrucción. Hay que acabar con -u? enemigo, y al sacrosanto grito de ¡Sm y á los se disponen las fuerzas de Orden publico á tomar á la bayoneta las inexpugnables posiciones de la montafia del Príncipe Pío, ocupadas jior los golfos que en ella tienen sus hogares y hasta sus afecciones, i iltimo bahiarte que les queda, y que están dispuestos á defender con heroicidad numantina. Esta parodia de la Expulsión de los judíos quizás traiga como aquélla, fatales consecuencias. Ni la conquista de Toledo, ni el asalto de Gante, ni la rendición de Breda, pue ien col. icarse al lado de esta página heroica que en este momento escril) en los golfos de la montafia del Prín- J O j- y UNA AVAMy, AUA G O L F O S EN LA VANGUARDIA cipe Pío. Seguramente, si el gran Velázquez viviera entre nosotros, vestirla su paleta de gala para pintar otro hermoso cuadro, digna pareja del famoso de Las lanzas: la entrega de las llaves de la fortaltza y algunos botes de colillas por los golfos al gobernador de la provincia. 0 h, pobres golfos, á qué tristes y fatales mudanzas de la vida estáis sujetos! Cuando el otro día visitaba, antes de romperse el armisticio, las posiciones de los golfos, los encontré rodeando á su rey, porque lo tienen por elección, escuchando ansiosamente las malas nuevas, la triste noticia de su desalojamiento que el monarca les daba, y que sabía por un confidente. Tristes desheredados, á nadie pueden someter su pleito en arbitraje; no teniendo tampoco amistades internacionales, seguramente ninguna de las grandes potencias saldrá á su defensa; por eso la resistencia será inútil, y aunque sea con todos los honores, tendrán que rendirse. Dentro de poco, y para aviso y ense fianza de las nuevas generaciones, habrá que poner una gran! ái ida en la cúspide de la montaña, que diga: Aquifué Golfo polis, como la Historia registra otra mecripciónno menos famosa: Aquí fué Troya. Decididamente, los. golfos se van. ¿Qué tiene esto de extra- fio, si se fueron los dioses? B O T Í N r E G L E a R A -JL UXS F O T ASENJO GABALDÓN D t S FAULAMENT ARlO: i