Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
E cree en España que eso del feminismo es la tendencia de la mujer á apoderarse del papel que los hombres nos hemos atribuido en la humanidad. Y digo se cree, haciendo el favor á nuestros hombres públicos de que alguna vez se han ocupado de ese problema y de que tienen idea de su existencia en el mundo. El feminismo fuera de España es un partido numeroso donde hay afiliados muchos varones, y que va conquistando de los Poderes públicos respectivos concesiones y reformas de verdadera importancia en la organización, social délos pueblos. ¿Qué quieren las damas feministas? Igualdad ante la ley con el hombre. El capítulo de cargos contra el régimen actual que hacen estas señoras, acompañadas de muchos varones que las apoyan, es el siguiente: Con la legislación vigente en todos los países, se ve con frecuencia que el hombre se casa con una mujer rica y la arruina, sin que ella pueda evitarlo. En las clases inferiores, la mujer puede ganar un jornal regular, y el marido puede gastárselo en la taberna. El marido contrata, presta, hace lo que quiere del dinero; la mujer tiene que estar autorizada por su dueño para todo. ¿Por qué? Yo no sé lo que contestarán á esto los varonistas (de alguna manera hay que llamarlos) pero realmente parece difícil responder victoriosamente á esa pregunta. Y pasando de estas cuestiones de derecho civil á la esfera puramente económica, el feminismo pregunta: Si la mujer hace el mismo trabajo que el hombre en una fábrica, taller ú oficina, ¿por qué gana menos que el trabajador ó el empleado del sexo feo? Y tampoco parece que esto tenga contestación fácil. Pero luego se pasa á otro punto: al de las aptitudes de la mujer para el desempeño de todos los cargos públicos y la profesión de todas las ciencias, y aquí empiezan los enemigos del feminismo á desarrollar todo el repertorio de epigramas y burlas que tienen á su alcance. La mujer diputado! ¡la mujer ministro! la mujer veterinario! Eso no puede ser. Pero ellas replican: ¿entonces por qué aceptáis la mujer reina? España, Holanda, China y hasta hace poco Inglaterra, han colocado mujeres al frente de sus destinos públicos; es decir, que al entrar en el siglo XX, la mayoría de los hombres eran subditos de damas; ¿por qué la que sirve para reina no puede ser alcalde? Y como ejemplos de su aptitud para la vida pública, citan á Suecia, donde las mujeres votan en las elecciones municipales, y son vocalas de las juntas locales de enseñanza, y los Estados Unidos, donde existen comarcas en que ejercen verdaderos derechos políticos. Lo que hay que averiguar es si la administración municipal en Suecia es peor que en otras partes. Es de suponer que no. Lo maravilloso en el feminismo es lo que ha hecho en pro del progreso intelectual de la mujer. Al feminismo se debe que la educación de la mujer haya tomado en toda Europa, principalmente en el líorte, vuelos tales, que no podrán menos de contribuir al progreso general de los pueblos, á su bienestar y á su riqueza. Desde la escuela de párvulos se cuida ¡a educación de la mujer en forma tal, que al acabar la instrucción primaria se halla en condiciones de ingresar, en competencia con el hombre, en todos los establecimientos de enseñanza superior y técnica, y de ahí el gran número de individuos del bello sexo que en Rusia, Suecia, Noruega, Francia, Inglaterra y los Estados Unidos se dedican á las carreras que antes eran privilegio del varón, y á las profesiones que siempre nos han parecido más ajenas á la condición y naturaleza de la mujer.