Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
fe LOS M O L I N O S CERCEDILLA Por la tarde, esa colonia se divierte dando paseos por los muy amenos que rodean al pueblo ó realizando excursiones á la silla de Felipe IT. La silla, que no He ga ya ni á taburetel Por la noche, los veraneantes van al teatro, un teatro como un puño, y entonces sí que se acuerdan de las amenazas hechas en el confesonario por los Padres Agustinos. ¡Ral y bastante nos liemos andado ya por las estribaciones de la sierra de Guadarrama. Tornemos hacia Madrid, visitando Oercedi 11 a. iQué pueblo más simpáticol Tiene nombre de mujer, y en diminutivo familiar. Nació de dos estaciones: la veraniega y la del ferrocarril. Agradecida sin duda á esta última madre, se pasa las horas muertas contemplando la vía por los miütiples ojos de las ventanas de sus hotolitos. Y los dis- tinguidos liabitantes de éstos se familiarizan de tal modo con las v funciones anejas al cargo de eml) leado de estación, que ellos mis mos se expenden los billetes cuan do vienen á Madrid, se los sellan y se los taladran. Detrás de la pina que forman los lindos hoteles de Oercedilla, parece que deberían de estar los Alpes; y en cuanto á fresco, dudo yo que haya en el mundo pueblo ¡ue le supere. Cuando uno regresa en el otoño de las playas del Norte sin más abrigo que uno sencillísimo de verano, encuentra en la estación, naturalmente, á toda la colonia veraniega de Oercedilla con capa. Las primeras capas del invierno son las de Oercedilla. El Jefe de estación no da salida al tren con el silbato, sino con estornudos. Y en vez del ¡salve Guadarrama! que proferimos todos al comenzar el estío, se oye un Jesús! y un ¡sálvese quien pueda! GiNÉs D PASÁMONTE K v s V- l l l- i 10IO N EN jIIillRO -fe; LAVADERO P U B L I C O FOT. ASENJO, HERNÁNDEZ ü R I Z HAUSER Y MENET Y SUCESOR DE LAURENT F U E N T E UEL l í A R R A N C O N