Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LOS REGLAMENTOS DE LAS CÁMARAS íFlP N í i n P P A P T V P- U U H í r O T Í M i SAGASTA ¿Que si debe reformarse el Reglamento de las Cámaras ¡Ya lo creo! Lo más atentatorio á la pureza del régimen son las interpelaciones contra el Gobierno. Quién tiene derecho en un país verdaderamente parlamentario á dirigir cargos á, los Ministros, alterando su dulce tranquilidad, base de todo el sistema SILVELA Si yo no estuviese en la oposición, creería, como mi ilustro colega el Jefe del partido liberal, que debían restringirse las interpolaciones, hasta el punto de que al diputado interpelante se le llevara á la cárcel entre dos maceres; pero ¡ah, señores! esa reforma del Reglamento habrá de retrasarse hasta que yo vuelva ai Poder, porque lo he repetido mil veces; nada bueno puedo hacerse sin el concurso del Tiempo, digo, de La Época. MORET muchas veces he pensado que ia abundancia de tropos, imágenes, comparaciones y galas retoricas, es causa principalísima (le la decadencia del parlamentarismo. Fatigado el auditorio por aquel chaparrón de bellezas, pierde el concepto que desea expresar el orador, y aun este mismo, enredándose en las imágenes, se olvida del asunto principal. Declaremos, pues guerra sin cuartel á la- retórica; pero ¡ah señores! permitidme que yo no vaya á esa guerra. ROMERO ROBLEDO l r. ii- i i. yo que los discursos kilométricos y las -1,1 Irrupciones constituyen los dos grandes males del régimen. Refórmese, pues, el Reglamento prohibiendo á todos los representantes del pais monos uno, abusar de la palabra é interrumpir repetidamente á su contrincante. Y. ese uno exceptuado seré yo, naturalmente, porque todavía hay clases GAMAZO ¿No es fuerte cosa contemplar de qué manera se desenvuelven en el. Parlamento las pasiones existiendo oradores que. claman contra lo mismo que hicieron cuando ocupaban, el Poder en compañía, de los que eran entonces sus amigos políticos? Refórmese el Reglamento, y refórmese lo antes, posible, para que el augusto recinto de las leyes no pueda seivir de escenario á los pugilatos de las disidencias. DUQUE DE TETUÁN Considero completamente inútil la reforma reglamentaria en proyecto, pues juzgo que por muchas cortapisas que se impongan k los oradores abusivos éstos continuarán haciendo de las suyas, así les amenace el nuevo Reglamento con sanciones penales. 1 ara concluir con todo eso, sólo un remedio radical se me ocurre: ¡ved mi mano!