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enseña un oficio ó un arte. ij Jf STE benéfico estaNo las obligan allí ni á prol y blccimiento, d e l fesar ni á quedarse toda la que tanto se h a vida. Se van cuando quiehablado hace poco tiemren, así que han aprendido po, merece ser conocido de algo con que p u e d a n ganar aquellos de nuestros lectosu subsistencia. L a organires que no le hayan visitazación interior es notabilído ó que no puedan visitarsima. E n vez de pasar las lo, porque es interesantíamarguras de una vida irresimo. gular y deplorable, las jóLa madre saperiora, sor venes recogidas ó enviadas Mariana, que antes de real asilo por las autoridades nunciar al m u n d o fué una gubernativas se regeneran señora muy estimada en la trabajando. alta sociedad de Madrid, Las diversas ocupaciones nos h a hecho el singular á que se dedican dan hoy, TIB- DA D E I P E R I Ó D I C O favor de permitirnos sacar día de la fecha, trabajo á vistas fotográficas de los trescientas ochenta mujeres, gobernadas y dirigidas diferentes departamentos de la santa casa, y es una por sor Mariana y treinta h e r m a n a s de la Congregaverdadera novedad para nuestros abonados la serie ción. H a y talleres de plande escenas íntimas que hoy chado, lavado, pasamaneles ofrecemos. El Asilo llería, imprenta, encuademana una gran necesidad soción, bordado, imaginería, cial; esto es indudable; así fábrica de calzado, de génelo dijo y lo razonó nuestro ros de punto, litografía, concolaborador Ensebio Blasfección de trousseaux. Dos co en un extenso trabajo motores de fuerza de ochopublicado no há mucho, cientos caballos dan el improbando que las hermapulso á las fábricas de chonas Trinitarias h a n venido colate y de jabón, por las á darle ejemplo al Estado, cuales paga el asilo la conel cual no tiene una casa tribución correspondiente. en donde puedan recogerY es, en verdad, interese las infelices mujeres que santísimo ver á cientos de n o quieren ser mujeres muchachas venidas de las malas. impurezas peligrosas del El asilo de la Trinidad arroyo, de donde huyeron les abre sus puertas, les ip