Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
V M- ii- Biun- to 5o íerhseniaal- ff íí J H -x i ¡J: I? I los tiempos óe nuestro Rcíientor, el huerto 6 e GetbsemaDÍ, síto en el caniÍDO úel njorile óe los Olivos, t permaijeda, como boy, solilario y sileocíoso. Allí íué tr i 6o Q (le Jesús rogó ¡i su Paíirü celestial que apartara, ííí íll si era posible, el cáliz de SUS labios, y e boubc el Divino Maestro salió para ser entre aí o por Jüóas j á los enviados óel Sanbe nn. Actualmente, ese bcierto Forma an cuadrado irre tilar, y erj él creceij ocíjo viejos olivos rcsqüebrajaóos por los años, y que sólo se sostienen en pie gracias á los soportes óe Fábrica de que ban sí o rof eaóos para lograr sti CDOservacJóa Rien merecen esos sagraítos árboles que los cristianos se preocupen óe su existencia, puesto que, ses: ün la tra ición, 6 atan f el tiempo be Jesiis. oyeroi) sus or- adones y presenciaron stí agonía moraL Delante óe la puerta óel buerto b y una roca que señala el sitio óonñe ñurmíepon zjy Peí ro, y iy Juan y Santiago la nocbe eij que fué entrega o el S ov, y á bkz pasos e esa roen, un fragmento óe columna ¡n íca el lugar que ocupaba Jesiis cuando recibió el sacrilego beso óe Juclas. Las Florecillas que esmaltan 1 suelo M huerto son para el visitante qu píafiosamente las recoge, preciada reliquia que le rectiertJa to 5 a la vióa su estancia en tan santo lugar. íil m Mim