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CAMPOAMOR EN HOINÍOR DEL POETA Desde la cuna le mimó la suerte pues de gracia y bondad raro portento, triunfó de la vejez con el talento y triunfó del olvido con la muerte. MANUEL DEL PALACIO Oampoamor será siempre admirado como el más poeta- de nuestros grandes filósofos y como el más filósofo de nuestros grandes poetas. MIGUEL EAMOS Es Oampoamor un poeta tan complejo, hay tal riquezaiy variedad de elementos en sus obras acaso también tales contradicciones, que áprimera vista pueden considerarle suyo los que adoran distintos ideales. Quizá en esas mismas contradicoiones esté su carácter distintivo, porque ellas le hacen intérprete de los sentimientos y las ideas deltiempo en jiie ha vivido. Su pensamiento vigoroso á todo se atrevía; para su peregrino ingenio nada era imposible de expresar; fundiéndose luego esta habilidad y aquella audacia en una ironía al parecer mansa, en realidad terrible, porque gracias á ella lo más osado tomaba aspecto inocente y con lo más trivial turbaba la conciencia. El amor, la duda y la. esperanza forman la trinidad que inspiró sus versos empapados en llanto y burla: nunca está en ellos la risa exenta de amargura, ni falta encanto á la melancolía. Poseyó el arte exquisito de decir lo que asusta haciendo sonreir: y son sus cantos reflejo de la constante turbación deljalma humana sedienta de goces, ceñida de miedos, condenada á fluctuar entre lo que ama y loíque teme, sin saber lo que desea, y menos lo que le conviene. Fué lo bastante filósofo parajque su poesía hiciera pensar, y tan gran poeta, que empleó la filosofía para hacernos sentir. JACINTO OCTAVIO PICÓN Idealista y práctico á la vez, ligero y profun do, entusiasta y socarrón, mezcla de candor y de malicia, de ternur, a: y escepticismo, Campo- amor lia sido un ser rico en oposición interior, fecundo y completo por lo; tanto, Ha, realizado de modo sorprendente en su naturaleza lo que Heráclito denominaba la armonía de los con- trarios. A. PALACIO VALDIÍS ¡Duerme en paz! -dicen los buenos. ¡Adiós! -dicen, los demás. ESPAÑA. ¡IJn poeta menos! L A HISTOEIA- iTJna gloria más! VITAL AÍÍA íío es fácil condensar en unas cuantas líneas, como desea BLANCO Y IVEGEO, un jui- Sin competencia para juzgar, entiendo imposible encerrar en el cuadro de la crítica la gran figura literaria de Campoamor. A Oampoamor sólo cabe admirarlo. Genial en todo, como poeta y como hombre no tuvo parecido. El fallo de la generación áque perteneció será confirmado por las generaciones venideras, y siempre conservarán su lozanía, su gracia delicada y su sentida ternura los pensamientos que envolvió, en la inimitable forma de sus poesías. El premio que le reserva la posteridad parece que ahonda el vacío y aunienta; el desconsuelo de los que hemos gozado del encanto de su trato y le hemos querido y, le lloramos como al mejor de nuestros amigos. F EOMEKO Y E 0 BLB, D 0 cio sintético sobre el. peregrino y complicado ingenio de Oampoamor. Yo, por mi parte, declaro que no sé hacerlo. Limitóme, pues, á consignar una vez más mi profunda admiración hacia ese insigne htimoñsta, tan vario, tan agudo y tan luminoso, único entre nosotros, cuyo n o m b r e perdurará en nuestra historia literaria como el de uno de los más grandes poetas que ha producido España en el siglo xix. G. DE A E C B