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Fernández Shaw Sinesio Delgado Luca de Tena VELADA LITERARIA EN BLANCO Y NEGRO ál MPEBECEDEEOS recuerdos dejó en nosotros la iSesta literaria que se celebró el 7 del presente mes en la y á j l j c a s a de BLANCO Y NEGBO. A pesar de la crudeza de la noche, una de las más frías y desapacibles del riguroso invierno actual, aceptaron nuestra invitación, honrando con su presencia esta casa, elegantísimas y bellas damas de la buena sociedad madrileña y un numeroso y selecto contingente de literatos y políticos. El Sr. Ministro de Instrucción Pública D. Antonio García Alix fué de los primeros en acudir á la fiesta literaria, probando con eUo mía vez más que se asocia de todo corazón á cuanto en nuestra patria significa culto á las bellas letras ó las bellas, artes, á lo que redmida, en suma, en beneficio de la cultura nacional, tan necesitada de estímulos y protecciones. A las diez de la noche era imposible ya penetrar en nuestro Salón de fiestas, donde un conjunto de Taellezas femeninas se disponía á saborear las bellezas literarias contenidas en las dos novelas cortas que obtuviéronlos premios del Concurso de BLANCO Y NEGEO, Aires de mar y Raza de iéroes, original la primera de D. Francisco Acebal, y la segunda de D. Francisco Navarro Ledesma. El autor de la primera, tan digno de estimación y afecto por su modestia atractiva como por las relevantes cualidades de escritor que le adornan, asistía á la fiesta. El 8 r. iSíávarro Ledesma, querido amigo, nuestro, y cuya reputación literaria no hemos de enaltecer, afligido por reciente y dolorosísima pérdida, se excusó afectuosamente de asistir á este público reconocimiento de su ingenio. Leyó el Sr. Fernández Shaw, dando comienzo á la velada, la preciosa novela Aires de mar AQ un modo inimitable. Con estar reconocido como uno de nuestros primeros lectores, tal vez el que sabe llegar más rápidamente al corazón, de los oyentes, su arte fué tal en esa lectura, que ésta parecía, no un triunfo más, sino una revé lación. El público no cesaba de aplaudirle, y cuando terminó de leer la novela pidió insistentemente que el Sr. Acebal se adelantara á recibir sus aplausos, obteniendo lector y autor una verdadera ovación. D. Sinesio Delgado, querido compañero nuestro, leyó á seguida Raza de héroes con arte distinto al del señor Fernández Shaw, pero tan sugestivo y tan hondo, que los oyentes hallábanse pendientes de sus labios. Grandes fueron los aplausos que se le dedicaron, y grandes también los que todos enviaban con el pensamiento al señor Navarro Ledesma. Y levantóse á hablar D. Segismundo Moret. Cuanto digamos de su hermosa peroración sería pálido é inconsistente. El genio de la oratoria le favoreció, si es posible, con más inspiraciones que las acostumbradas Hizo una síntesis maravillosa, una semblanza admirable de BLAN. CO Y NEGKÓ, y discurrió con originalidad y alto espíritu crítico acerca de la novela. Las imágenes de su discurso deslumhraban al auditorio, y cada párrafo, del discurso producía un estruendo de aplausos. Al terminar su maravillosa oración, parecía que la elocuencia había enmudecido. Después de esta hermosa fiesta literaria nuestros invitados aceptaron una taza de té, y al recordar nosotros ahora tan agradabilísima noche, sólo nos resta manifestar públicamente nuestra gratitud á cuantos honraron entonces la casa de BLANCO Y ÑEGKO, y especialmente al gran orador D. Segismundo Moret y á los admirables lectores y queridos compañeros D. Carlos Fernández Shaw y D. Sinesio Delgado. FOTOGRAFÍA FaAKZEN