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i. Y pué que lo sea. ¡No pué ser! -Bueno; pues á ceaar y á la cama. ¡Vengan las borrajas! Al día siguiente. Las diez de la mañana. Un calor espantoso. Los concejales van acudiendo á la plaza en número de once, cmt sendas capas de paño pardo. Llega el alcalde y dice: ¿Estamos todos? -Sí, siñor alcalde. -Aún es trempano; falta un cuarto de hora. Un concejal. ¡Rediez, qué calor! Otro. -Yo hi hecho el cocido al sol y me se ha socarrao! El alcalde. -Amos á sentanos en el banco que nos regaló el ingeniero. ¿El judío? ¿Ya lo sabís? -Too el pueblo lo liice que nos ha salido judío. ¿Tendrá cola? ¡Habrá que quítasela! -Sentarse, señores. Se sientan en un gran banco de piedra que hay en la plaza, frente á la iglesia. No caben más que diez. Un concejal dice: ¡El banco se ha estrochao! El secreían o. ¡Esta sí que es chanada! ¡Si no quepemos! ¡Pues siempre himos cupido! El alcalde. -Señores, esto es cosa nueva. Aquí nos sentamos algunas veces hasta catorce amigos, y ahora semos doce y no entramos. ¿Qué es esto? ¡Que el banco se ha estrechao! -Será piedra mala. -Que con el calor se habrá remetido. -Nada, ¡que se ha estrechao! ¡Pues hay que alárgalo! El alcalde. ¡A ver! Quitase las capas, y si es mester las chaquetas, y tirar cinco de un lao y cinco de otro. Se quitan las capas, y con grandes esfuerzos tiran de cada extremo del banco cinco concejales. ¡A la una, á las dos, á las tres El alcalde. ¡Tirar, tirar más! Llega el ingeniero. ¿Qué hacen ustedes? ¡Vaya un banco que nos h a dao usté! -De piedra magnífica, de las canteras de la Compañía. ¡Pues se encoge! ¡Hombre, no diga usted tonterías! ¡Ya cederá, ya! Un concejal. ¡Tirar juerte! -Me paioe que ha cedido una miaja. El alcalde. -Amos á velo; sentase otra vez. Se sientan los doce holgadamente. Elingeniero. -iDe modo que ustedes lo han alargado? DIBUJOS DE ME (nE 7, BRINCA J fe f i Sí- lrf M j ¿no ven que antes se sentaron con las capas pu ahora sin ellas? ¡Cómo va nadie fuerza para estirar la piedra! El alcalde. ¿Que no tenemos juerza? El secretario. ¡Ah! ¿no tenemos juerza? ¡Al río vas á ir! ¡Eh! ¡Alto! Todos. ¡Al río! ¡al río! ¡Enemigo é Dios! El ingeniero huyendo á todo correr. -Ustedes perdonen ¡hasta nunca! Todos. ¡A- tu tierra, judío! ErsEBio BLASCO