Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i v o e eoiviBi 5. Ki 5- Oe B todas las galas que componen el vestuario femenino, el sombrero ea la más importante, la que más directamente demuestra y contribuye á la elegancia. Con un traje sencillo, negro ó de color, puede ofrecer una señora el aspecto más distinguido que cabe imaginar, siempre que el sombrero acredite su distinción y su buen gusto. D Haco algunos años, el sombrero constituía en Espafia algo tan exótico y re fiido con las costumbres, que sólo se permitían su uso las nifias, las muchachas muy jóvenes y las daSe comprende el auge del mas aristocráticas. Como el sombrero. Préstase más su vestido largo era el sueño forma á favorecer el semdorado de la infancia femeblante, y es su adorno más TOCA ZAMOISKA nina, porque representaba llamativo, más susceptible de terciopelo azul turquesa, galón de tul con plata y azabaclie, el paso á la juventud, la de variación y de lujo. íaatasía de lo mismo y esprits coronel negro y blanco. mantilla era el atractivo La moda ha impuesto timás poderoso para las jóvenes al ponerse la primera pos de sombrero verdaderamente extravagantes. Pero falda hasta el tobillo. Después, como atributo indis- el buen gusto de las mujeres ha sabido compaginar la pensable de la belleza, la mantilla recogida en artísti- moda con la estética, adoptando aquellos modelos que cos pliegues sobre el cabello, cayendo airosamente más podían favorecer el rostro de la que debía de s o b r e el usarlos, ó busto, era i n t r o d u -7- -Í- el tocado c i e n d o 1 á que obli- modifica g a b a l a ciones que distinción contribuCuando yeran á arl a m o d a monizarla francesa exigencia e n t r ó en d e l u s o España, con la no rompienmenos do con to- atendible das nues- de la betras tradi- lleza. ciones y Hoy más con todas que nunca i uestras se nota es costumta tendenb r e s e l cia, á la sombrero c u a l c o A. llA adornado operan las SOMBRSRO NINON SOMBRERO PRINCESA con cintas casas más de felpa color belge amazona del misino color, de terciopelo ne ro y gasa celeste, rodeado terciopelo negro y piel de cisne rosa. y plumas aoreditade plumas. de colores, más llamativo, más vistoso, destronó á la das, ofreciendo ennna misma temporada variedad de mantilla, y ocupando su puesto, constituyó el ünicp modelos para que cada cual pueda escoger el que meadorno de las lindas cabecitas de las muchachas. jor le siente. Conforme la conquista de las costumbres extranjeComo tipos de los varios que presenta la moda para ras fué ganando terreno, fué también generalizándose la temporada de invierno, ofrecemos á nuestras lecel uso del sombrero, habiendo logrado la victoria en to- toras los tres que figuran en esta página, modelos de da la línea, hasta el punto de proscribir á la mantilla. la casa Cristina, de París y Madrid. que tan gallardamente llevaban las españolas y tanto realzaba sus encantos. Solamente en días solemnes de fiestas nacionales, en que es justo conceder un recuerdo á la tradición, recobra la mantilla su imperio. Bn Semana Santa, en la corrida inaugural, en la de Beneficencia y en algún que otro día señalado en que se conmemora algún suceso muy español, sale á relucir la mantilla, remozando rostros que bajo las filigranas del encaje nos p a r e c e n más bonitos, más alegres que de costumbre.