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jLO Tj JLI IJD IDB: Conducción de aguas á, Oviedo. -Un drama de familia. -Los diplomas del Tiro Nacional. -Nota cómica. El acto de colocar la primera piedra para el depósito de aguas que se construye en Faces (Oviedo) verifieaio hace pocos días, fué una verdadera solemnidad, á la que dieron brillo las más ilustres damas y todas las autoridades, corporaciones y personalidades de la provincia. COLOCACIÓN DE LA P R I M E R A P I E D R A DEL DEPOSITO DE AGUAS DE OVIEDO Fotog. Cuitara El alcalde de Oviedo Sr. Pérez Ayala merece toda clase de elogios por la actividad incansable que ha desplegado para convertir en un hecho el proyecto de la conducción de aguas, mediante cuya realización contará aquella importante ciudad con el indispensable elemento, cuyo rico caudal abre nuevas corrientes al desarrollo de la agricultura y de la industria y mejora considerablemente sus condiciones económicas é higiénicas. Para formar idea de la importancia del trabajo que se ejecuta con este fin, basta decir que la longitud total de la conducción es de 23 kilómetros y exige obras de tanta magnitud como la construcción de túneles con galerías y pozos de ventilación, un puen r- te sobre el río Nalón, y el mencionado depósito, cuya capacidad será de 8.000.000 de litros. La fotografía que publicamos da idea de la solemnidad del acto, que tan positivos beneficios representa para los habitantes de Oviedo. El sangriento drama ocurrido hace pocos días en Isarkoe Selo (Rusia) en el que figuran como tristes protagonistas dos damas españolas, ha sido objeto de vivos comentarios durante la última semana. La esposa del diplomático barón de Wrange, María Luisa D Elpaz, hija de un médico que vivió en la Corte, habíase llevado con ella á una hermana menor llamada Matilde, que era un portento de belleza según los que la conocieron, y que desde hace unos cuatro años vivía con el matrimonio en Isarkoe Selo. El barón había sido agregado de la legación rusa en esta Corte, y de aquella fecha data su conocimiento con María Luisa D Elpaz, á la que después hizo su esposa. De regreso á su patria, el barón abandonó la carrera diplomática para ponerse al frente de una Compañía de Ferrocarriles, cargo que ocupaba en la actualidad. Enamoradísimo de su esposa, cuy a belleza causaba general admiración, vivió durante los primeros años de su matrimonio. Pero algún desvío notado últimamente por su ínujer, en cambio de una asiduidad un tanto alarmante hacia su hermana, produjeron en el ánimo de María Luisa la sospecha de que su marido no le era fiel y de que su hermana intentaba robarle su cariño. Fotog. V. Alejandro MATILDE D ELPAZ