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lUCIA EXXTRP CLICHÉS ESTEREOTÍPICOS Infantería y caballería, las dos armas generales, son las que única y exclusivamente tienen su representación y hacen el gasto en los escenarios. Los escritores teatrales se han olvidado, á lo que parece, que lo mismo que aquéllas pueden salir á escena los cuerpos facultativos y auxiliares del ejército, y sólo alguna vez, en esas terribles batallas libradas tras el foro ó delante de él, en esos momentos de angustia para el público de las niñas nerviosas, se escachen y vean los estampidos y fogonazos de, al parecer, cafiones, y se presienta la artillería cercana Pero ni se la ve, ni llega nunca al escenario. Y sentado ya como base que en las obras teatrales el papel militar sólo puede estar desempeñado por caballería ó infantes, vamos á describir los patrones de las diversas categorías, manera y modo de presentarse, y formar, como si dijéramos. La cartilla militar para uso de los escenarios; y empezando por los soldados, los dividiremos en varios grupos: 1.0 El de los quintos. -Estos tienen que ser del pelotón de los torpes, estar en estado salvaje, no saber dado de la realidad. Los demás quintos del pelotón serán famélicos coristas, altos y bajos, en confuso desorden; al romper la marcha, llevarán los brazos agarrotados, las manos con los dedos abiertos y pegados á la franja del pantalón, y la parte superior del cuerpo muy echada hacia delante; dentro de los gorros llevarán un pañuelo de hierbas lo más grande posible, y varios efectos, también en el mayor número; después de hacer a l g u n o s naovimientos tácticos, romperán filas, fraternizando con las muchachas del pueblo, terminando la escena con una carta, que escribirá el quinto primero en las espaldas de otro del pelotón. Segundo grupo. -Asistentes. -Serán andaluces imprescindiblemente, hablarán al amo con toda confianza y le tratarán casi de tú; son los encargados de hacer el amor á la criada de la patrona, y en combinación con su amo, prepararán las citas amorosas, raptos y calaveradas de su tiniente; como epílogo de su digno p a p e l le pegarán casi siempre una paliza los mozos del pueblo, no sin antes hacerle una trastada á un señorito, que puede ser el boticario ó el veterinario, ó un hijo de cualquiera de los dos, con tal que sea memo. Pertenecerán al arma de caballería. Tercer grupo. -Los que salen en formación. -Estos se subdividen á su vez en otros tres grupos: Primero, corietas (que pueden ser del débil ó el feo sexo) segundo, golfos, alquilados para el acto de la formación; y tercero, banda de cornetas y música verdad, de cualquier regimiento de la Plaza. Saldrán á escena lo más mamarracho que posible sea. Pasarán por delante del público dos ó tres veces, dando la vuelta por detrás del foro, para que resulte más largo el regimiento, el cual será mandado por un partiquino ecuyer, y otro á su vez desempeñará el papel de abanderado; durante el desfile, el pueblo cantará un pasodoble patriótico de mucho raido de metal y bombo, pudiendo suceder (y se dan casos) que el autor ó autores sean recompensados con una cruz blanca. Cuarto grupo. -Rancheros. -Constantemente estarán reclamando de su misión. Serán de carácter pusilánime y tendrán miedo hasta de su sombra; pueden hacer el rancho en el mismo escenario, comiéndose la carne destinada dónde está la derecha, y mucho menos la izquierda; hacer todos los movimientos escénicos lo más al revés posible de sus compañeros; durante su ejecución hará frecuentes preguntas necias al instructor (contraviniendo las Reales Ordenanzas) el cual le responderá á coces, empujones y bofetadas. Será desempeñado este papel por el primer gracioso, ó un partiquino muy obeso, que es el colmo de lo inverosímil del sol-