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cho de ambos lados, y por detrás el corselete; larga la manga; largo también el puño. Esos que parecen brazaletes y que en el centro del brazo quedan, amén de las hombreras, no son tampoco estrechos. fRÁJE DE FINÍSIMA LANA COLOR GRIS- RATÓN Plegado volantito de gasa gris acompaña la airosa CON ADORNOS DE M U S E L I N A DE SEDA Y T E R C I O P E L O solapa. El sombrero, de crin gris, también ostenta rizada pluma blanca, puesta, como ustedes ven, de ES TOILETTE PARA SEÑORA JOVEN modo que la moda no se incomode, ya que ésta, en Joven es, en efecto, la dama. Me consta que no se quita aflos; como un artístico arranque, éstos son pocos, y todavía no la han quitado belleza ni atractivos, ella ha decidido que de tal no se preocupa por ellos Por los años, quiero decir. suerte puesta la pluma, Aquí la tienen ustedes, sentada, pensando sin duda en que es grato oh lindo adorno! resulllamar así la atención, y opinando además que halaga oir celebrar la ta una ventaja para la toilette más amada y mejor elegida, ya que estas debilidades son dis- coiffwe en general. culpables. Rara es la mujer que de semejantes pecadillos se libra. Adivino lo que estás La falda es á pliegues, que empiezan, como ustedes ven, algo unidos pensando, lectora. Por al principio, y que, al igual de otras uniones, van apartándose poco á dicha, no son ofensivos poco Tanto, que al terminar es mayor aún la distancia que los se- para mí tus pensamienpara. Los pliegues éstos van tos; sospecho, sí, que en r n ados. Lasmangasy el esta picara é p o c a del 1 son de muselina pie- afio en que el calor ago 1 que luce y dura mu- bia, quizás t e a g o b i e í la llamamos pUssé también a d o r n a r con ble, nada menos, terciopelo un traje. Es original de este tra- una de las muchas coidorno. Segura estoy sas que tienen remedio nguna de mis lecto- en el mundo; en vez de a, á simple vista, có- terciopelo, puedes haMB apresuro á decirlo, cer lo mismo que el reí ustedes desean sa- trato éste indica, optanrabio por referirlo. do por g u i p u r gris ó 5 n: lo mismo el ador- crudo. mangas que el de la como el corselete y TRAJE DE SOIRÉE 1 s, son, ¿de qué creeLa sefiora joven y be es? pues de terciopella también que luce es 3 nada I color mandate traje, traje indicadís otras guarniciones simo para recepción, se que vemos boroponía á que la fotogradadas, formando fiaran en esa postura, caprichosos dique podrá parecer poco bujos, están henatural, m a s no poco rí la on sedas y artística, ¿eh? A no esí el pillas tar esas manos en actinegras. tud suplicante, habríaV blusa. mos de suplicar noslia l a b e otras á esa sefiora que b nra nos detallara la e l orh e c h u r a de su iño j n corpino. Gracias á lo poco que brazos y manos estorban, podemos darnos exacta y a g r a d a b l e TRAJK cuenta de que el corpino es un corto y gentil bolero de encaje negro. Pero no le llamemos encaje, llamémosle más bien tul bordado. Y este bordado arrecia al final, puesto que no bien empieza á convertirse en ancho volante, el bordado ó incrustaciones (lo mismo puede ser una cosa que otra) se hace más fuerte, más espeso. Levanta de un lado esta linda sobrefalda, y- vir lo hace con intención poco modesta, porque parecióndole excesiva humildad que sólo se transparenTOILETTE PARA SEÑORA JOVEN ÜKSÜK FJLRÍ 3 DE ejemplos, consideren u s t e d e s si tendrá atractivos la tela ésta, especie de transparente, brillante y fina siciliana. El fondo es crema y el dibujo ¡qué bonito es I lo forman grupitos de amapolas artísticamente separados. Al retrato me remito; la falda es larga por delante, lleva además bastante cola. Cerca ya de la garganta, pequeño canesú de muselina blanca, sumamente plegada. El corpiño algo flojo; la cinta crema que sirve de cinturón es más bien ancha, y termina en un lazo colocado cerca de donde se forman otros lazos difíciles de desatar: cerca del corazón, quiero decir. Y válgame Dios, si he empleado no pocos rodeos para hacer esta frase, que me deja satisfechísima! Larga, estrecha, y un si es no es fruncida la manga. De seda color crema la sombrilla, cuyo palo de bambú es una preciosidad también. De crin marrón el sombrero, guarnecido y embelleeido todo él con amapolas. I Linda flor! Se imita ahora con tal perfección, que es difícil distinguir la artificial de la natural. Sobrio en adornos es este traje. La habilidosa modista que lo ha ci iifeccionado tuvo en cuenta una ii TOILETTE DE PASEO despreciable circunstancia: que la Respecto de estotra toilette, que es tela es por sí tan bella, que no de paseo, no es poco lo que debo de- há menester más hermosura que la de quien el traje usare. cir, ya que ella merece mucho. Tienen los trajes obscuros bastan- No obstante, como si intenta, Íes partidarias; yo, la más humilde ra subrayar tanta lindeza, de todas, soy una de ellas; vean u s t e d e s qué pero no vivo tan ufana ni tan guarnición tan mo- i encariñada con mi opinión, na. Refiéreme á esas que ella me domine y ofus- líneas, á esas ondas que al extremo de negar que mejor dicho, formaen este tiempo, particular- das con terciopelos mente, las telas negros, estrechito el claras, los som- uno, estrechísimo el breros vaporosos otro. D i b u j o fácil, y los a d o r n o s guarnición original é íntimamente ligavaporosísimos, son más adecua- da á los últimos deFotog. SeutUnger, Pa- TOILETTE DE PASEO dos, y que con to- cretos de la moda, porque han de saber ustedes que las cintas de terciopelo negro, las estrechas particularmente, están en todo: en corpinos, cuellos, corseletes, fichús, camisolines, camisetas, pecheros y corbatas. Y hay tanta variedad en esto de las cintas estrechas, que á pesar de ser preferí das las de terciopelo liso, también agradan las de seda con dibujos, bien imitando el estilo cachemir, bien ciñéndose á dibujo sencillo. Sin que nada de esto implique ofensa ú olvido para la monísima cintita de raso, lisa ó no, que es asimismo gala y ornato, no sólo de todo lo que acabo de expresar (corpinos, cuellos, etc. sino de las Foiog. Sentlinger, París SOIREE sombrillas, de los sombreros y de otros requisitos que ayudan á vestir y á vivir, ya que, después de todo, los adornos divierten, las modas consuelan de muchos do esto las mujeres parecemos más lomalos modos, y las cintas en particular, si son preciosas y guarnecen precioiazanas y mejor acicaladas. mente una toilette, son, repito, líneas agradables que hasta pueden hacer qué es La toilette de paseo que esta señorita nos enseña, es de éolienne, tejido hacerl) las veces de falsilla para trazar derechamente algo que va en derechura al más encantador aún que el Mode éoUen, carnet de los gratos recuerdos si se ha obtenido sueces con un atavío así adornado. más elocuente que el famoso dialec- -Sí, lo repito: las cintas están en todo lo que más luce. Y en todo lo que es lucido también quisiera estar yo, para saber si todo esto que to éoMew y más poético que el arpa vengo diciendo agrada á todas ustedes, queridas españolas. te la falda de abajo, toda ella blanca y de encaje Renacimiento decide I la muy altiva I descubrirla por completo de un lado, el izquierdo, formando pabellón; así luce á sus anchas el tejido de la primera falda. Del mismo encaje son el cuerpo y las mangas; sobre una y otras, ostentando cumplida hombrera, descansa el bolero. Ancha cinta de negro terciopelo rodea el cuello y favorece el rostro; Del peinado, ¿qué decir? Entiendo que es más bello aún por lo mismo que no todas las bellas pueden adoptarlo. No encaja en esta crónica la explicación de cuanto se me ocurre respecto de aquellas damas que prefieren el cabello así prendido, sin menoscabo de su hermosura. Hay mucho de i n t e r é s y melancolía en semejante elección; hay también algo que guarda cierta relación con la actitud suplicante en que ha posé esta figura Y no digo más sino que los bandeaux, la raya en el centro y el moflo en la nuca, se estilan, siempre que todo ello vaya bien á la que con ello va. Después de todos estos retumbantes París, Agosto 1990. MMB. DB M U S S Y