Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUESTROS PERIODISTAS ID. JOSÉ: Ua IK miKZ JLBiLSCJLIv Voy á hacer una confesión á los lectores, procurando que no la oiga desde arriba el brillante escritor que dirige actualmente y con tanta fortuna el Heraldo de Madrid. Recién llegado yo á esta corte de mi país natal, visitaba cierta tarde al gran maestro Campoamor, el cual hacíame con ingeniosa frase rápidas semblanzas de los escritores entonces más en boga, y tocóle el turno á Kasabal, que por aquel tiempo publicaba brillantísimas crónicas de salones. Al oir los elogios que el maestro le prodigaba, torcí el gesto provinciano y dije: Todo ello es verdad, D. Ramón; ¡pero escribe tanto de señoras! í ¡Si usted supiera lo difícil que es esol me contestó en seguida Campoamor. ¡Escribir de señoras! Qué cosa más ligera, más insustancial, ¿no es cierto? Pues el literato madrileño que se atreva á hacerlo hoy con la gracia, con el ingenio, con la amenidad de aquellas crónicas de salones ñrmadas por Kasabal, que alce el dedo. El puesto está vacante; y después de todo, no es nada desagradable que las marquesas agradecidas le hagan á uno, á fuerza de sanwichs y de elogios, sentirse un poco oprimido por las costuras del frac. Ya Gutiérrez Abascal no escribe crónicas de salones y apenas visita éstos, aunque nadie lo diría, pues sabe cuanto en ellos ocurre y lo refiere en sus conversaciones con chispeante y punzadora frase; ahora tiene que promiscuar en eso de la política, saltando de las marquesas á los ilustres hombres públicos, y en vez de deleitarse con rasgos de ingenio y trajes ampliamente descótados, ha de fingir que se preocupa de lo que dicen que piensa el insigne caudillo H. y de lo que hará, si hace algo, el no menos conspicuo leader suelto Z. Pero el amenísimo escritor tiene ingenio para todo, y á lo mejor, turbando la cómica seriedad de nuestra insustancial política, resucita inocentemente en el Heraldo una anécdota de treinta aBos há que le ahorra muchos artículos de fondo, y es más pintoresca, expresiva y oportuna que pudieran perlo todos ellos juntos. Kasabal es un escritor eminentemente madrileño. Pinta hoy á los Rodríguez de la calle de Postas lo mismo que si hubiese presenciado en la trastienda el lento pero seguro amontonamiento de sus ochavos, y mañana describe á linajuda familia del duque Tal como si hubiese asistido con su fundador á la toma de Granada y con sus descendientes á otros actos más pacíficos pero no menos históricos. Y á fuerza de ser madrileño el notable escritor, es muy liberal y muy monárquico: liberal un poco á lo progresista, y monárquico tanto por la institución como por las carrozas de gala. Resulta tan brillante, tan deslumbrador, y sobretodo tan madrileño el espectáculo de su desfile! La de tableros dorados, la de concha, la de París... etc. etc. Hace algunos años sufrió el brillantísimo periodista y querido colaborador de BLANCO Y NBGRO un desgraciado accidente. Sufriólo fuera de Madrid, como en él es natural, y aun no ha conseguido una completa curación. Entró Kasabal á dirigir el Heraldo de Madrid apoyándose trabajosamente en un bastón. Aún lo necesita para moverse; pero en cambio el popular periódico bajo su acertadísima dirección vuela, y es hasta una coquetería de buen gusto cojear un poco cuando se dirige un periódico que tanto circula. Jos DB BOURE Fotog. FraiKen, hecha esrpresavicnte para BLANCO Y NEGRO